Un brasero de picón bajo una mesa camilla
Un brasero de picón bajo una mesa camilla - ABC
TRADICIONES

Aún quedan fieles al picón en Córdoba

El brasero de cisco sigue calentando hogares en la provincia bajo sus mesas camilla

CÓRDOBAActualizado:

Si alguien supo como nadie posar, badila en mano, sobre los rescoldos de cisco ardiente, esa fue la Chiquita Piconera, que inmortalizó Julio Romero de Torres junto a su, hoy en día vetusto, brasero de picón. Sin embargo, este recipiente metálico sigue calentando algunos hogares cordobeses bajo las faldas de sus mesas camilla, resistiendo el envite de sus «primos» con resistencias y de calefactores centralizados.

Puede dar buena cuenta de ello Rafael Guerrero, propietario de la Carbonería Casa Ángel, una de las más antiguas de Andalucía y donde desde 1954 se venden todo tipo de productos para chimeneas, barbacoas y braseros.

Guerrero es la tercera generación en el negocio (su abuelo fue piconero), en el que, además de picón de encina para braseros, se comercializa leña de encina para chimeneas y asadores, y carbón vegetal para barbacoas, entre otros productos.

«La Chiquita Piconera»
«La Chiquita Piconera» - ABC

«Es cierto que el 90 por ciento de las ventas es carbón vegetal, pero tenemos una buena clientela que compra picón para sus braseros. Y no solo de la capital, sino también de la provincia. Suelen ser personas que lo quieren para sus parcelas», señala este carbonero.

Aunque los compradores, en su mayoría, son «de mediana edad para arriba», lo cierto es que «cada año viene gente joven preguntando por los braseros de picón», dice el propietario de Casa Ángel.

No en vano, este sistema permite un ahorro significativo frente a los calefactores eléctricos: «Por menos de un euro puedes tener el brasero encendido durante 24 horas», dice Guerrero. Reconoce que tiene sus inconvenientes, como la incomodida que supone terner que cargarlo y el polvo que genera, «pero sigue siendo una muy buena opción».