Sánchez y Villena posan delante de la parcela donde irá el parque comercial
Sánchez y Villena posan delante de la parcela donde irá el parque comercial - RAFAEL CARMONA
ENTREVISTA

Los promotores de Rabanales Plaza: «Pedimos agilidad para los que se implanten en el parque comercial»

A punto de cerrar tres largos años de trámites, Jesús Sánchez y Fernando Villena quieren que se aprenda de lo ocurrido

CÓRDOBAActualizado:

El parque comercial Rabanales Plaza se ha convertido en un culebrón de trámites y política que ha podido arrastrar al mismísimo Rabanales 21. En una extensa entrevista, sus promotores, Jesús Sánchez y Fernando Villena, analizan el camino andado hasta ahora y el futuro que se avecina ahora que puden respirar aliviados, en parte, y a punto de recuperar el tiempo perdido. La entrevista puede consultarse al completo en la edición impresa de ABC Córdoba o en Kiosko y Más.

¿Qué condicionantes ha dejado este culebrón para activar ahora el proyecto? Sobre todo, aseguran, «inseguridad jurídica», pese al optimismo con que trabajaron desde el principio, con un proyecto «consensuado antes con todos los partidos, yendo de la mano de los técnicos de la Gerencia de Urbanismo y haciendo las cosas tal y como se habían establecido, y sabiendo, además que Rabanales 21 buscaba iniciativas diferentes para un parque sobredimensionado». Admiten, con sinceridad, que aún «no lo entendemos lo que ha pasado». La negativa de los rectores de Urbanismo, «sin un fundamento legal y lógico», le ha hecho un daño tremendo «a que nos pudiéramos sentar con operadores e inversores para incluirlos en el parque comercial. Lo que conversamos lo tuvimos que cancelar porque ni podíamos dar fechas, ni escenarios, ni nada».

Sánchez y Villena tampoco comprenden la decisión en el plano político. «Teníamos un acuerdo cerrado con Comercio Córdoba, económico y de colaboración desde hacía tiempo, y la base de esa parte negativa que se esgrimía era el daño al comercio de cercanía», explican. Sin embargo, «esto no es una competencia agresiva» y cumple una misión fundamental: salvar el tecnoparque. «Siempre supimos que éramos salvadores de Rabanales 21 y entramos arriesgando un buen dinero a una sociedad que nos podía dejar en un concurso de acreedores, de ahí nuestro intento por consensuar», aseguran.

Una vez sorteados los trámites urbanísticos, es hora de poner el contador a cero. «Empezamos conversaciones la semana próxima con diferentes sociedades para buscar dos locomotoras de zona», y a partir de ahí, encajar el resto. A ello hay que sumar que Rabanales 21 será el gestor de sociedades para el edificio de I+D, de unos 2.800 metros cuadrados, y sobre el que hay bastante interés de empresas que quieren entrar. Sería la tercera «incubadora» del parque. A finales de febrero, «a lo mucho en primavera», Rabanales Plaza podrá «por dónde vamos a ir». No obstante, ya hay ideas en el aire. La Universidad de Córdoba va a beneficiarse de su cercanía con el complejo, y está interesada en que se instale en la zona un complemento de restauración y ocio.

Hasta 30 millones de euros de inversión y una bolsa de empleos directos de entre 300 a 400 puestos de trabajo en total son las previsiones que manejan los promotores de Rabanales Plaza. «Más lo que sea capaz de generar el edificio destinado a usos de I+D y las empresas que allí se implanen. Ello sin olvidar el empleo indirecto que suponga tras la creación del parque nuevas firmas que recalen en la tecnópolis», auguran.