El acalde de Puente Genil, Esteban Morales, durante un Pleno
El acalde de Puente Genil, Esteban Morales, durante un Pleno - V. REQUENA
DILIGENCIAS PREVIAS

Un policía local se querella contra el alcalde de Puente Genil por desobediencia y prevaricación

Asegura que se le suspendió y no se le reintegró a su puesto por «animadversión»

PUENTE GENILActualizado:

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Puente Genil ha incoado diligencias previas sobre una querella interpuesta contra el alcalde de la localidad, Esteban Morales (PSOE), por parte de un agente de Policía Local por la supuesta comisión de delitos de desobediencia y prevaricación, tras supuestamente adoptar medidas contra dicho agente con suspensión de empleo y sueldo.

Según expone el juzgado en un auto, al que ha tenido acceso Europa Press, los hechos que resultan de las actuaciones hacen presumir «la posible existencia de una infracción penal», por lo que incoa las diligencias previas, a la vez que se inhibe a favor del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1.

Se levantó una suspensión de seis meses, pero no se restituyó al agente a su puesto

Al respecto, en la querella se precisa que en febrero de 2015 «la concejal de Recursos Humanos del Ayuntamiento de Puente Genil procedió de forma injusta a la adopción de medidas cautelares» contra el agente de Policía Municipal, «consistentes en la suspensión provisional de empleo y sueldo, señalándose expresamente que el tiempo de suspensión provisional no podría ser superior a seis meses». No obstante, dicha disposición, según el agente, «era del todo ilícita», porque el tiempo que se podría mantener al policía en la situación administrativa de suspenso «no podría ser superior a tres meses», toda vez que por los hechos por los que se le incoa el expediente disciplinario «no eran objeto de procedimiento penal alguno».

Así las cosas, «pese a ordenarse la incorporación inmediata del agente de Policía Municipal, no se le restituyó a su puesto de trabajo ni se le pagó los sueldos atrasados dejados de percibir por el acto administrativo anulado», según se indica en la querella. Ante ello, se apunta que se entiende el comportamiento por parte del alcalde «desde la animadversión personal» que le profesa al querellante, «frente al cual presentó en su día varias denuncias por calumnias y que se encuentran archivadas/sobreseídas por ausencia de responsabilidad criminal», entre otros aspectos que relata el agente.