Estudio de la Pablo Olavide

La pobreza energética alcanza al 9,5 por ciento de los cordobeses

De media los cordobeses pagan de media entre 30 y 50 euros de agua y entre 90 y 140 euros en el recibo de la luz

Caso real de una mujer en España que sufre de pobreza energética
Caso real de una mujer en España que sufre de pobreza energética - Archivo

El primer estudio de España que se ha elaborado en profundidad sobre pobreza energética tiene su cuna en Córdoba capital después de que el Ayuntamiento encargara su elaboración al equipo de investigación de Francisco Manuel Silva Ardanuy, de la Universidad Pablo Olavide.

Los primeros resultados indican que casi uno de cada diez cordobeses, un 9,5 por ciento, concretamente, puede ser considerado pobre energético, frente a un 13,7 por ciento a nivel nacional, según ha adelantado el investigador jefe, que ha presentado públicamente esta mañana los resultados del estudio.

La metodología seguida durante su elaboración en el primer semestre de este año ha sido un total de 1.400 encuentas a personas mayores de 18 años y que sean titulares de contratos de luz y agua, en 11 zonas de estudio de toda la ciudad (Centro, Levante, Las Margaritas, Fuensanta o El Higuerón, entre ellos), a quienes se les ha planteado 26 preguntas sobre las condiciones del hogar, su situación socieconómica, su cultura energética y el conocimiento de las políticas públicas al respecto. El margen de error es del 2,7%.

Concepto de pobreza energética

Se considera pobreza energética en aquellas situaciones en las se tiene que destinar como mínimo el 10% de la renta mensual neta a pagar la luz y el agua y, en palabras de Manuel Silva, no siempre está relacionado con tener o no un trabajo o cobrar más o menos sueldo, aunque también son factores que influyen. Por ello, en la mayoría de los casos hay detrás una incultura energética que lleva a pagar recibos muy por encima de las necesidades de una familia. Para ello se paga de media entre 30 y 50 euros de agua y entre 90 y 140 euros de luz.

Además, se da la circunstancia de que en Córdoba no se da una alta tasa de morosidad. «Es decir, que el cordobés prefiere tener al día el pago de sus facturas de agua y luz privándose a cambio de otras necesidades para el hogar, como el vestido», explica el investigador. Por cierto que no hay grandes diferencias entre zonas de la capital sino que se trata de una «fotografía muy homogénea de la situación».

Desde el Ayuntamiento se va a utilizar los resultados de este informe para poner en marcha una serie de programas y actuaciones «de forma global» y para 2019 «se podrán ver los resultados del efecto de esas políticas y comprobar si los datos han bajado», ha avanzado Doblas.

La Diputación de Córdoba ha iniciado ya contactos con estos mismos investigadores con la idea de elaborar un estudio de la pobreza energética en la provincia de Córdoba.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios