«La instantánea de la vergüenza» en el Parlamento andaluz
«La instantánea de la vergüenza» en el Parlamento andaluz - ABC
PRETÉRITO IMPERFECTO

Parcelista, Bien de Interés Electoral

El parcelismo se ha convertido en Córdoba en una especie protegida y perpetua. En un Bien de Interés Electoral (BIE)

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El bucle parcelista ha llegado, como la primavera, y todos saben cómo ha sido. Al florecer la precampaña electoral, como agua de mayo, como azahar de abril, la agenda política busca el espacio propicio arrumbando cualquier otro menester para este fenómeno que ha socializado la ilegalidad que representan como esos cuñados domingueros de VIC hacen con su presencia en casa ajena. La grasa que nos sobra. La fotografía de esta semana en el Parlamento andaluz, con todo el arco parlamentario y municipal festejando junto a los consejeros de Medio Ambiente y Justicia (exalcaldesa pro-parcelista de Córdoba) la barra libre de servicios para las parcelaciones regularizables, es la instantánea de la vergüenza. Una más, ya que en esta ciudad, el parcelismo se ha convertido en una especie protegida y perpetua. En un Bien de Interés Electoral (BIE) que concurre cada cuatro años a las urnas con plenas garantías de consolidación y no precisa de servidumbres ni contrainformes.

Raudo y veloz, el concejal García ha puesto a disposición de estas miles de criaturas a toda la «Injerencia» de Urbanismo paquiderma para que el agua y la luz, como un dios creador, llegue pronto a las tinieblas de la Vega y la Campiña. Ni los veladores, ni los hoteles, ni los bares, ni los comercios, ni las promociones de viviendas, ni Cosmos, ni los palacios episcopales, ni los centros comerciales, ni los suelos logísticos, ni las grandes empresas,... Donde se ponga una parcela y sus parcelistas, que se quite la ciudad y el sentido.

Vamos a hacer cuentas de las que le gustan a la alcaldesa doña María Isabel Ambrosio. La Junta de Andalucía, esto es, el PSOE, ha sacado adelante con todos los grupos una modificación de la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA), que permite adelantar los enganches de agua y luz (servicios básicos) en aquellas parcelaciones regularizables, con plan parcial aprobado, y un mínimo de seis años de antigüedad. No así en los casos de zonas protegidas. La Sierra, Medina Azahara y las inundables, para las que también se sigue haciendo la vista gorda, que es una manera de protegerlas. Traducido al mapa urbanístico de Córdoba, unos 21 asentamientos a los que se añadirían núcleos en un escalón superior como Doña Manuela, Torreblanca, La Colina, Llanos de Arjona o Encinares de Alcolea. En total, más de 5.500 viviendas (con opción de llegar a 7.000 según los derechos adquiridos por el PGOU de 2001) a las que Emacsa, la empresa municipal de los dividendos de oro, va a ponerles en la puerta de sus casas hasta la jarrita de agua que promociona con el rico líquido elemento del que disfrutamos con su correspondiente tasa todos los cordobeses.

Cinco mil quinientas familias... Chiribitas en los ojos, el «maná» electoral, la hoja de ruta de lo que resta de mandato en el que Izquierda Unida, PSOE, PP, Ciudadanos y hasta Ganemos Córdoba, aunque se pongan tan estupendos con la sostenibilidad y los toros, van a volcar todos sus esfuerzos en darse unos sorbos de propaganda y papeletas. Los que vienen haciendo apología ecologista, antihumos y de cruzada patrimonial van a seguir perpetuando el mayor destrozo territorial que jamás ha habido en Córdoba. Cintura de mármol.

Y cubiertas las necesidades básicas, al resto de trámites que por ley deben asumir estas miles de viviendas para llegar a tener la licencia por la que usted y yo empezamos pagando para comprarnos nuestro hogar en toda regla, les van a ir dando una vueltecita en coche de caballos por la senda del olvido más recóndito. Porque en Córdoba..., siempre hubo clases.