Las jugadoras del Naranjo celebran un gol
Las jugadoras del Naranjo celebran un gol - ÁLVARO CARMONA
SEGUNDA FEMENINA

El Naranjo, club femenino de fútbol de Córdoba, entra en la órbita de filiales del Arsenal

El club cordobés, a la espera de que el IMD le conceda una instalación municipal

CÓRDOBAActualizado:

Córdoba tiene dos equipos de Segunda División de fútbol. Uno es sobradamente conocido: el Córdoba CF. El otro, la AD El Naranjo, nació hace diez años e intenta hacerse un hueco dentro del fútbol femenino. Por lo pronto, está en la división de plata y tiene en mente el deseo de asomarse algún día a la elite, algo que recientemente se ha vivido en la ciudad en otras disciplinas como el voleibol, el fútbol sala o el balonmano.

Por lo pronto, el Naranjo cumple holgadamente su objetivo de salvar la categoría. Es quinto en el Grupo IV, donde también habitan otros clubes de la provincia como La Rambla y el Pozoalbense, aunque es cierto que el curso que viene habrá más exigencias. La categoría, en la temporada 19-20, sufrirá una remodelación pasando de los ocho grupos a dos con el fin de darle más de potencial hasta el punto de que hay propuestas para que se retransmitan partidos. Y eso les obligará para acabar entre los cuatro primeros de su conferencia.

Para afrontarlo con garantías, los clubes van a tener que hacer algunos esfuerzos en el plano económico. Y en el caso del Naranjo ya se han tenido respuestas afirmativas de compañías como Nautalia o Mapa Tours, dispuestas a apoyar su proyecto. Y a estas buenas noticias se han sumado otra: el Arsenal.

El club londinense, uno de los principales en materia del fútbol femenino en Inglaterra, ha establecido una red de detección de jugadoras a nivel europeo estableciendo diferentes bases. Y en España se han fijado en el club cordobés. De hecho, el pasado mes de julio ya estuvo una delegación de los «gunners» en Córdoba analizando a las jugadoras de la cantera del Naranjo, así como las instalaciones.

Deportivamente, el equipo ha convencido al Arsenal. De hecho, hay casos de jugadoras que empiezan a tener recorrido más allá de Córdoba. Sin ir más lejos, hace una semana la centrocampista Encarni fue a una convocatoria de la selección española sub 17, mientras que María Avilés rechazó recientemente una propuesta, a través de una beca, de una universidad de Estados Unidos, principal potencia mundial del fútbol femenino.

Francisco Avilés, conocido en su etapa como jugador del Córdoba como «Peque», es el presidente y entrenador del primer equipo. El directivo destacaba que «nos ha halagado esta propuesta, que supone mucho para un club de barrio que cuenta con 90 jugadoras en distintas categorías», por lo que advertía que «vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para continuar adelante con este proyecto porque haría mucho bien a las niñas que se interesan por el fútbol en Córdoba». Por cierto, que este fin de semana la selección provincial alevín se proclamó campeona de Andalucía bajo la tutela de Martín Torralbo, diputado provincial de Turismo y Deporte.

Pero volviendo al Naranjo en sí, ahora ha de disputar un partido lejos del terreno de juego. En los despachos. Y es que actualmente se ejercita en una instalación municipal concedida al Palomera, el otro club de su barrio. Eso le obliga a entrenar a medio campo tres días a la semana y no poder acometer una serie de obras que le exige el Arsenal para concretar el acuerdo de filialidad, que podría permitirle ampliar su potencial deportivo.

Concretamente, le exigen acondicionamiento de un graderío cubierto, más baños, puesto que en la instalación sólo hay dos (uno por sexo), un espacio destinado para los recuperadores médicos y hasta una sala de proyecciones que se pudiera adaptar a sala de prensa. Avilés apuntaba que «tenemos a empresas que estarían dispuestas a acometer esas obras, pero la instalación del Naranjo lleva tres años que no hay posibilidad a ella porque se renueva su concesión de manera automática y no hemos podido optar a ella porque no hay oferta pública». Para tratar de solucionarlo, han tratado de reunirse con Antonio Rojas, presidente del IMD, con el fin de hacerle ver que «es un proyecto que Córdoba no puede perder».

Curiosamente, un proyecto al que también podría sumarse el Córdoba, que con la llegada de Jesús León a la propiedad anunció que tenía la intención de recuperar la sección femenina. Sin embargo, Avilés apuntaba que «nadie del Córdoba se ha puesto en contacto con nosotros y por supuesto que nos encantaría poder hablar».