Sebas Puente, Nacho Vegas e Irene Contreras, en Cosmopoética
Sebas Puente, Nacho Vegas e Irene Contreras, en Cosmopoética - VALERIO MERINO
COSMOPOÉTICA

Nacho Vegas: «Las canciones pertenecen tanto a quien las escucha como a quien las escribe»

El cantante habla en Córdoba con Sebas Puente de la relación entre la poesía y la música

CÓRDOBAActualizado:

¿Música o poesía? Es sabido que estaban hermanados, pero, qué pudo ser antes. Lo tuvo que responder ayer el cantante Nacho Vegas, que participó en uno de los actos más concurridos del festival Cosmopoética, junto al poeta Sebas Puente, componente del grupo Tachenko. El acto estuvo presentado por la periodista Irene Contreras, redactora de ABC Córdoba y en él se habló sobre las relaciones entre poesía y música. ¿Qué nació antes, se había preguntado a Nacho Vegas. «Probablemente la música, seguramente el lenguaje musical sea anterior a la palabra. El pueblo más recóndito del mundo tiene su música y su cultura tradicional, es el lenguaje más primitivo que existe», dijo el autor de «La zona sucia», que creen que «los dos de la mano, porque incluso cuando hablamos tenemos cierta musicalidad».

La música es clave y tiene algo de mágico, porque, como explica, «te llega y te emociona cuando escuchas canciones en un idioma que te resulta extraño, pero que funciona, sin necesidad de que recibas la letra de forma directa». Aunque se pierdan cosas, la canción hace que «todo sea música». La canción no deja de ser más que «una partitura y un texto escrito, sobre el papel no tiene vida y cuando la cobra es cuando se interpreta. Y de hecho una canción es tantas canciones como interpretaciones se hagan de ella». Llegaba además con un poemario bajo el brazo: «Reanudación de las hostilidades».

«El autor escribe, pero el talento está sobrevalorado, porque tienes una tradición detrás»

Otra reflexión: la canción es para él «básicamente un acto de empatía, al que tiene que llegar con los menores sesgos posibles». Le preocupa que siga existiendo una comunicación horizontal de la música, como en el modelo tradicional, y no vertical, marcada por ejemplo por el precio de las entradas de un concierto. ¿Tanto como para que se pierda el autor, como decía Manuel Machado? No deja de parecerle positivo: «En el siglo XX se cargaron demasiado las tintas en lo autoral. El autor escribe, pero el talento está sobrevalorado, porque todo lo que escribes tiene que ver con saberes compartidos y una tradición que tienes detrás». Por eso elogia también que las canciones antiguas se fueran reescribiendo y compartiendo continuamente, en contraposición con «esa sobrevaloración de la autoría».

Nacho Vegas tiene claro que las canciones pertenecen «tanto a quien las escucha como a quien las escribe», porque los elementos con que se escriben «no nacen de la nada, sino de un montón de cultura». Y también son de quien interpreta. Recuerda a Chavela Vargas, que interpretaba canciones de José Alfredo Jiménez, «que estaban escritas desde un punto de vista muy masculino, y ella le daba otro carácter, lo sublimaba».