Foto de archivo de una comunidad de vecinos en la capital VALERIO MERINO
ECONOMÍA

Los morosos en las comunidades de vecinos de Córdoba disminuyen

El Colegio de Administradores de Fincas asegura que se ha vuelto a los niveles anteriores a la crisis, en torno a un 10%

CÓRDOBAActualizado:

Si un vecino no paga en su comunidad de propietarios y son más de diez, es lo normal, está dentro de la media. La morosidad en las comunidades de propietarios existe de forma generalizada, aunque de momento, los niveles de deuda se han estabilizado, en torno a un 10 por ciento, y ya son similares a los que había antes del comienzo de la crisis. Así lo explican a ABC desde el Colegio Oficial de Administradores de Fincas en Córdoba su presidenta Mercedes Romero y dos de sus colegiadas como son Teresa Aparicio y Maria del Carmen Salcines.

Esta última colegiada asegura que durante los años importantes de la crisis, el desempleo castigó con dureza a muchas familias , y que se vieron abocados a la dación como pago de su deuda, a las entidades bancarias. Por estas razones, cuenta Salcines, «a muchas comunidades aún les restan por cobrar cantidades que muy probablemente no obtendrán».

Sin embargo, el problema no queda ahí, según Salcines, «las entidades financieras que se han quedado con las viviendas por impago durante la crisis han endurecido el desenvolvimiento diario de las gestiones del administrador de la finca, debido a que suelen entorpecer el pago con exigencias documentales innecesarias y que se les hace llegar con el objetivo de que en el menor plazo ingresen las cuotas que por disposición legal les corresponde». En ocasiones, con los cambios de titularidad, no les queda otra a los adminstradores de finca que buscar en el Registro de la Propiedad quién es el titular de la vivienda.

Los vecinos morosos con la comunidad se dividen en dos tipos, a juicio de estas administradoras de fincas, los que puntualmente dejan de pagar un recibo, o es devuelto por el banco, y los que se denominan «morosos recalcitrantes», es decir que tienen su «modo de vida» en estos impagos, «y no suelen tener nada a su nombre para evitar embargos, excepto su vivienda, pero es difícil el embargo de su casa», relatan estas colegiadas.

Más morosos en zonas residenciales

En este extremo, como consecuencia de los pagos más elevados que pueden llegar a superar los cien euros (dependiendo del numero de vecinos), hay más morosidad en las zonas residenciales que en las urbanas, cuenta Teresa Aparicio, quien explica que «en muchos casos la única salida para cobrar al moroso en el vecindario es acudir a los tribunales no sin antes darles plazo para que puedan liquidar sus deudas».

Mercedes Romero reitera que «lo primero que hacemos los Administradores de Fincas colegiados es contactar con el propietario morosoe intentar llegar a un acuerdo».

Cuando un propietario adeuda una importante cuantía económica, los perjudicados son, sin duda, sus vecinos. Pues éstos, deben realizar un importante esfuerzo (derrama) para suplir la demora en el pago que se está sufriendo a través de un incremento de cuota ordinario o la aprobación de una cuota extraordinaria para mantener la situación contable común.