Vista de los restos omeyas
Vista de los restos omeyas - ARCHIVO
PATRIMONIO

Medina Azahara tendrá un patronato como el de la Alhambra de Granada

ABC avanzó las claves del «Formulario para la lista representativa» de la Unesco

CÓRDOBAActualizado:

Medina Azahara tiene la firme aspiración de convertirse en un patronato, de forma que alcanzaría la misma categoría y capacidad de autonomía de gestión y financiera que en Andalucía solo tiene la Alhambra de Granada.

Este objetivo del conjunto arqueológico cordobés quedó reflejado en el «Formulario de presentación para la lista representativa» de la Unesco que la Junta de Andalucía envió al Gobierno central para que lo eleve a la sesión del Consejo Nacional de Patrimonio Histórico, que se celebra entre el 11 y el 12 de marzo, y que decidirá qué monumento español propone al organismo internacional para que opte a su amparo desde 2018. La inscripción en la lista representativa era el paso previo a que se pueda competir en la Unesco.

El patronato tendría funciones de órgano representativo, rector y de coordinación y estaría presidido de un modo honorífico por la presidenta de la Junta de Andalucía, mientras que la presidencia efectiva recaería en la consejera de Cultura y la vicepresidencia en la alcaldesa de Córdoba. La idea es suplir «las carencias que presenta el actual organismo que gestiona el conjunto, sobre todo en relación a la autonomía jurídica, los recursos humanos y presupuestarios y a las posibilidades de coordinación con otras administraciones». El modelo a seguir, y que el formulario cita de un modo expreso, es el Patronato de la Alhambra.

Entre los consejeros de esta nueva entidad se encontrarían, de acuerdo al formulario remitido al Gobierno, el rector de la Universidad de Córdoba (UCO), el delegado de Cultura de la Administración autonómica, el director de Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico y el director del Conjunto Arqueológico de Medina Azahara.

Gestión técnica

En la actualidad, los restos de la ciudad palatina construida en el siglo X en pleno esplendor del Califato cuentan con la categoría administrativa de Conjunto Arqueológico. Este órgano no desaparecería aunque se creara el patronato, ya que mantendría su carácter ejecutivo y de gestión técnica.

El documento, al que tuvo acceso ABC, defiende un nuevo modelo de gestión del enclave omeya de las afueras de Córdoba que se basa en el redimensionamiento de su estructura organizativa, en la dotación de más recursos humanos y económicos así como «en la adopción de nuevos paradigmas de administración más participativos y coordinados».

Sí es cierto que el nuevo de gestión del sitio «requeriría de una actualización de su organigrama y de un incremento del personal, por lo que habría de cubrirse su Relación de Puestos de Trabajo (RPT)». Este asunto es importante. La plantilla del Conjunto Arqueológico está compuesta de 44 plazas pero solo están cubiertas 27. Las vacantes corresponden a todas las categorías, desde funcionarios del grupo A a oficiales de albañilería, expendedores y peones.

La batería de medidas que propone el formulario —autoría del arquitecto José Ramón Menéndez Luarca— es extensa. Una de las más llamativas es la ampliación de la zona catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC) al área de las Huertas de Vallehermoso, en dirección a la sierra, un espacio que el documento señala que es singular porque «aúna una zona de regadío con evidencias de aterrazamiento y restos de sistemas hidráulicos medievales, un acueducto romano y diversos espacios vinculados a la extracción minera».

La modificación del perímetro del conjunto no acaba ahí. El documento también defiende que «se integre en el patrimonio público el vértice del yacimiento de la ciudad que se encuentra en propiedad privada, así como otros caminos y zonas patrimoniales de la zona» monumental, para la que el formulario también demanda que se retome y actualice el Plan Director, «que se ha quedado en fase de avance pero que no fue aprobado por el organismo competente».