Franciso de Paula Algar junto al consejero de Medio Ambiente José Fiscal
Franciso de Paula Algar junto al consejero de Medio Ambiente José Fiscal - ABC
POLÉMICA

La Junta de Andalucía se enreda con la información sobre el incendio en la planta de residuos de Córdoba

Medio Ambiente omitió este lunes lo que admite hoy y publicó ABC: hay irregularidades y disparó el almacenamiento

CórdobaActualizado:

La Junta de Andalucía se enreda a cada momento que pasa en la información sobre el caso del incendio de la planta de residuos plásticos de Recicor XXI en Córdoba donde se originó un importante incendio este pasado mingo hacia las 14.00 horas.

Cuarenta y ocho horas después del suceso, el delegado de Medio Ambiente, Francisco de Paula Algar, ha admitido lo que ABC viene publicando desde el pasado lunes: por un lado, que a pesar de que Recicor XXI cuenta con autorización ambiental integral desde 2009, inspecciones técnicas realizadas en mayo de 2016 detectaron una serie de irregularidades en la gestión del vertedero que no han sido subsanadas al completo a día de hoy.

Medio Ambiente hizo pública este lunes una nota en la que omitió estos datos limitándose a señalar que la calidad del aire era óptima y que la empresa contaba con los permisos pertinentes para almacenar restos de plásticos sobre una superficie de 65.000 metros cúbicos en la finca situada en la carretera de Córdoba a Guadalcázar.

Sin embargo, y después de que ABC ha informado en su edición digital y de papel de hoy de que en 2013 la Junta de Andalucía autorizó una ampliación muy sobresaliente para almacenar amianto y cenizas procedentes de la combustión de la planta térmica de Puente Nuevo. Algar ha hecho pública una nota en la que admite ahora «que en 2013 se realizaron modificaciones sustanciales» sin detallar ni la superficie (hasta 1,3 millones de metros cúbicos, veinte veces la huella que había) ni para que era ese permiso (amianto y cenizas de combustión térmica).

Años de gestión sin permisos

Lo curioso del caso es que esas cenizas térmicas, hasta cien mil toneladas, se pudieron almacenar en los años 2011 y 2012 y Recicor XXI, según ha denunciado la patronal de empresas gestoras de residuos (Agreca), y no fue hasta 2013 -junto con ese permiso de ampliación- cuando la Junta de Andalucía autorizó las mismas.

El delegado de Medio Ambiente explica en la nota enviada a los medios que se están haciendo «seguimientos y controles exhaustivos» desde que se produjeron los hechos y admite que la empresa sólo ha subsanado parte de las deficiencias detectadas en mayo de 2016 estando «los trámites administrativos abiertos». A la par ha advertido que «se abrirán diligencias previas para analizar si la empresa ha realizado algún tipo de incumplimiento desde la inspección en mayo de 2016». Es obvio que si el trámite sigue abierto es porque no se ha dado cumplimiento a todas ellas.

Francisco Algar, que tenía previsto esta tarde abrir unas jornadas técnicas en la sede de Asaja Córdoba ha comunicado su no participación en las mismas sin más detalle. ABC lleva desde este pasado domingo intentando que ofrezca aclaraciones a las múltiples incógnitas que han surgido en este asunto. De momento, no ha sido posible.

Episodio de Cosmos en 2016

Hay que recordar que hace algo más de un año se produjo un incidente en la planta cementera de Cosmos con una nube de polvo que sorprendió a muchos cordobeses. Apenas transcurridas unas horas del suceso tanto el Ayuntamiento de Córdoba como la propia Delegación de Medio Ambiente requerían informes y daban explicaciones a la cementera mostrando una agilidad quie en este caso no está apareciendo.

Según fuentes consultadas por ABC, la noche del pasado domingo se produjo una reunión a nivel político entre los responsables del Ayuntamiento de Córdoba y la Junta de Andalucía donde se pudo decidir que las riendas políticas del suceso las llevase la Administración local pese a que las competencias medioambientales son de la Junta.

Algar ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad a los cordobeses y vecinos de núcleos colindantes al vertedero como encinarejo, Majanaque y Guadalcázar sobre la calidad del aire y el posible impacto contaminante. Además ha significado que « a priori el incendio que se ha producido no tiene relación causa efecto con las deficiencias detectadas en la inspección realizada en mayo de 2016»