Abogados y jueces ayer en la Biblioteca Viva de Al-andalus en Córdoba
Abogados y jueces ayer en la Biblioteca Viva de Al-andalus en Córdoba - RAFAEL CARMONA
JUSTICIA

Los jueces de Córdoba, a examen: de la mala imagen a la falta de medios pasando por los juicios paralelos

Un foro analiza los obstáculos que judicatura se encuentra en el presente tras la sentencia de La Manada

CórdobaActualizado:

La Biblioteca Viva Al-Andalus de Córdoba acogió ayer las dos primeras mesas redondas de las Jornadas «¿Hay justicia en la justicia?» organizadas por el Colegio de Abogados de Córdoba y las cuatro asociaciones profesionales de jueces.

Uno de estos foros versó sobre la imagen de este pilar de la democracia, un asunto sobre el que disertaron cuatro importantes representantes del ámbito judicial en Córdoba. La mayoría de los intervinientes coincidieron en señalar que, en general, la población no guarda buena opinión de los tribunales y sus integrantes.

Así lo aseguró el fiscal de la Audiencia Provincial de Córdoba, Jesús Aparicio, quien defendió que la idea que tiene la ciudadanía no es positiva, para lo que aludió a una encuesta realizada por la UE que señala que casi el 60 por ciento de los españoles consideran que no hay independencia en la justicia.

Desde su punto vistas, los motivos de esta mala publicidad son la excesiva litigiosidad características del país y la escasez de magistrados para resolver todos los casos que llegan a los juzgados.

El presidente de la Audiencia Provincial, Francisco de Paula Sánchez, defendió la independencia de los jueces a pesar de las opiniones negativas del conjunto de la sociedad debido, a su juicio, a la politización de la justicia.

«El ciudadano nos echa la culpa de la lentitud de los procesos, pero nadie les hace llegar que el problema es que faltan jueces». Según subrayó Sánchez, acontecimientos como las manifestaciones contra la sentencia de «La Manada» dejan a los enjuiciadores «a los pies de los caballos».

El magistrado de la Audiencia Provincial, José Carlos Romero Roa, incidió en estos argumentos al recordar que las encuestas señalan que los ciudadanos consideran la administración de justicia es «ineficaz, ininteligible, generalmente imparcial, anticuada, desorganizada, influenciada por el poder político y necesitada de una reforma integral y consensuada por todos los partidos».

Por su parte, el decano del Colegio de Abogados, José Luis Garrido, se convirtió en la voz discordante al asegurar que «la imagen de la ciudadanía sobre la justicia no es mala». Sin embargo, declaró que a este sector «se le está haciendo mucho daño desde determinados ámbitos de la política y de la opinión pública».