TRIBUNALES

Juana Martín: «Es como si me hubiera llamado barriobajera o chunga»

Ayer quedó visto para sentencia el juicio por presuntas calumnias vertidas contra la diseñadora por la expresidenta de las empresarias cordobesas, María Fernández Pino

Juana Martín a su llegada a los Juzgados de Córdoba ayer
Juana Martín a su llegada a los Juzgados de Córdoba ayer - Rafael Carmona

«Entre los gitanos que te llamen gitanita canastera es como decirte barriobajera, vikinga o chunga». Éstas son las palabras de la diseñadora cordobesa Juana Martín quien se sentó ayer como testigo en el juicio contra la expresidenta de la Asociación de Empresarias de Córdoba, María Fernández Pino, para la que solicita 100.000 euros de indemnización, un año de prisión y multa por «calumnias e injurias» vertidas supuestamente en Facebook en la que llamaba a Martín «gitanita canastera». El Ministerio Fiscal no acusa.

Juana Martín aseguró en la sala que esas declaraciones en el Facebook de María Fernández Pino le han causado un gran daño a su imagen, y le ha supuesto pérdidas de proyectos como el de la Diputación.

Por su parte, el abogado de la defensa de la expresidenta de las empresarias quiso aclarar que «no habían sido esos comentarios en el Facebook sino las publicaciones en prensa sobre su imputación en el caso Invercaria los que en todo caso podrían haber dañado su imagen».

A Juana Martín se le saltaron las lágrimas cuando el abogado de la defensa recordó algunos de los titulares de prensa referidos a Invercaria -caso que continúa en instrucción- y que precisamente estos recortes de prensa son los que había subido la demanda a su página de Facebook. Entre ellos: «La empresaria cordobesa deberá rendir testimonio en relación con los 850.000 euros de ayudas públicas» o «Regaló trajes de flamenca a diversas personalidades políticas».

El juicio fue vivido por Juana Martín con mucha intensidad, tanto que el magistrado de la sala tuvo que llamarle la atención cuando le susurraba a su marido, que había sido llamado a declarar como testigo, que ella no era la acusada, sino la demandante, a preguntas del abogado de la defensa de María Fernández, Manuel Madrid.

Madrid representó a su cliente, quien no acudió a la vista celebrada en el Juzgado de lo Penal número 2 de Córdoba, alegando que se encuentra en una «situación de acoso por parte del entorno de la diseñadora cordobesa».

Según Madrid, «no hay delito en estas declaraciones, sino libertad de expresión en referencia a un personaje público», a lo que aportó numerosa jurisprudencia en la que no todo contenido desagradable es ilegal. La defensa concluyó ante el juez que este proceso judicial no pretende sino «minar y restar credibilidad a María Fernández como testigo de cargo contra Juana Martín en el caso Invercaria que se juzgará próximamente en Sevilla».

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