Rafael Ruiz - Crónicas de Pegoland

Ese hospital tan moderno

No, amigos de la Junta. Los Morales no reúne las condiciones mínimas de dignidad

Rafael Ruiz
CÓRDOBAActualizado:

El sindicato Comisiones Obreras ha iniciado una campaña para protestar contra el estado del hospital de Los Morales — vulgo el sanatorio— porque, como dicen los Siniestro Total, está hecho una pena. Abierto en los años 50 para el tratamiento de tuberculosos, resulta que la Junta sigue usando sus instalaciones para asuntos colaterales como operaciones quirúrgicas que no precisan de ingreso en planta o instalaciones relacionadas con la salud mental, ese agujero negro de la sanidad pública. La Junta sostiene que Los Morales está estupendo y que va a seguir usándolo para estas cosillas como abrirle el ojo a un propio o colocarle la cadera en su sitio a la vecina del quinto.

Hace como quince años,  el SAS decidió la evacuación de Los Morales, que estuvo dotado de 200 camas operativas. Ahora tiene toda la gracia el asunto porque la Junta juró que no quería cerrar las instalaciones sino modernizarlas. Aquello fue un verdadero escándalo porque hubo pacientes que se negaron a salir de las instalaciones. La Junta —entonces no había Spiriman ni puñetas— aprovechaba que los maridos se iban a comer para meter deprisa y corriendo a las señoras en la ambulancia. En 2010, se produjo el cierre definitivo de las plantas de hospitalización tras la clausura de las últimas 30 camas que quedaban abiertas. Los Morales quedó para estas cosillas y como reserva estratégica ante catástrofes. Una especie de MASH para el día que los zombis nos ataquen definitivamente.

Como quiera que he leído algunas versiones edulcoradas por parte del Gobierno andaluz, creo que hay que realizar algunas precisiones. Los Morales es un edificio viejo con instalaciones no sanitarias vetustas. Decir que eso que está abierto a los pacientes es un hospital moderno es reírse del personal a mandíbula batiente. Los pasillos son los mismos en los que Jack Nicholson nos ponía mal cuerpo en «El resplandor», los aparcamientos son infames y el aspecto general de las salas deja mucho que desear. En cualquier otra circunstancia, Salud estaría actuando pero en su función inspectora. Decir que las cosas están bien no hace que las cosas están bien.

Comisiones Obreras ha acertado plenamente abriendo el debate sobre la materia. Si Los Morales tiene que dejar de ser un centro sanitario para convertirse en otra cosa (una residencia de ancianos, un equipamiento educativo o una parada del Metrotrén, como me apunta un compadre tuitero), hágase. Y si tiene que seguir funcionando como un apoyo al Reina Sofía y al Hospital Provincial, pues al menos que esas instalaciones cumplan unas condiciones mínimas de dignidad que, me temo, estamos pagando con nuestros impuestos. Vale que allí no se hacen trasplantes ni operaciones cardiovasculares de último generación pero hasta el que se opera el ojo y sus familias han de ser tratados como merecen.

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