Uno de los trabajadores que están realizando la mudanza de la Ciudad de la Justicia de Córdoba
Uno de los trabajadores que están realizando la mudanza de la Ciudad de la Justicia de Córdoba - ABC
LA JUNTA MINIMIZA LAS INCIDENCIAS

Las «grietas» de la Ciudad de la Justicia de Córdoba

El megaedificio está «en pruebas» y tiene fisuras en despachos, ascensores atascados y puertas a «ninguna parte»

CÓRDOBAActualizado:

Al acercarse una joven al panel de señalética de la Ciudad de la Justicia, que tiene un «hall» de enormes dimensiones, de blanco impoluto paredes y suelo, una procuradora advierte: «si puedes, usa las escaleras porque ya se han quedado tres veces atrapados en el ascensor, como es nuevo». Con el miedo en el cuerpo, se opta por subir por las escaleras.

Al llegar a la planta cuarta busca entre las paredes cuál es el juzgado de las cláusulas suelo, pero lo normal es pasar de largo. En el cartel reza que es el Juzgado de Primera Instancia 9, pero no el bis. Una trabajadora de la limpieza desde un peldaño de unas escaleras da las indicaciones: «Esto es el 8 pero todavía no hay nadie, vaya usted a la izquierda, aunque no hay cartel está ahí lo que busca».

Tras casi un mes de rodaje del edificio, existe cierta sensación de estar perdido en los metros y metros cuadrados del equipamiento. Las grietas en el suelo de más de un despacho de secretarios judiciales -letrados de la Administración de Justicia- son otros de los puntos flacos de un edificio vanguardista que ha costado 66,7 millones de euros.

Fuentes de la Consejería de Justicia, con temple, aseguran que «son cosas pequeñitas; tenemos constancia y es así, se está solucionando». «Es normal en un edificio a estrenar y ya se están llevando a cabo los trabajos para arreglarlo porque está en garantía», argumentan.

Aspectos que limar como la señalística está también en la lista de esos «pequeños detalles». De hecho, uno de los incidentes de los que todos hablan como anécdota en la Ciudad de la Justicia, y que ha reconocido la propia Consejería de Justicia, es el de un hombre que quedó literalmente atrapado en un pequeño hall. El usuario caminó y pensó que la salida estaría detrás de unas puertas que se abren como las de emergencia. Pero nada más lejos de la realidad.

Una vez dentro, sólo había enfrente una puerta con claves de acceso (de paso restringido) completamente sellada y la puerta por la que había accedido pero sin posibilidad de utilizarla de manera inversa. El hombre, preocupado, se dispuso a llamar por teléfono, pero cuál fue su sorpresa al comprobar que ese habitáculo no tenía cobertura. Al parecer sólo los teléfonos de la compañía con la que trabaja la Junta tienen suficiente señal en este megalítico edificio. «Estas puertas están así diseñadas por seguridad, pero si vemos que se repiten estos casos, tomaremos nota», admiten desde Justicia.

El secretario coordinador de Justicia asegura que ahora el problema está en solucionar la falta de armarios y de togueros (armarios para colgar las togas de los magistrados, jueces y letrados de justicia y abogados).

La consejera de Justicia, Rosa Aguilar, pidió ayer «paciencia» en el traslado de todos los órganos judiciales de Córdoba a la nueva Ciudad de la Justicia ante las quejas de los funcionarios. «Somos receptivos a las demandas que se nos manifiesten», aseguró.

Aguilar dijo que «estamos en la fase cuatro de las diez previstas para la mudanza», por lo que «hay cosas que reajustar y solucionar», como es el caso de la habilitación de un aparcamiento, en conversaciones con el Ayuntamiento de Córdoba, la ubicación de una parada de autobús urbano y el estudio del aparcamiento.