AYUNTAMIENTO

Emacsa prepara una bajada simbólica del precio del agua en Córdoba para 2017

El cogobierno plantea llegar a un uno por ciento de rebaja y PP y UCOR piden un decremento mayor

Instalaciones de depuración de Villa Azul, propiedad de Emacsa
Instalaciones de depuración de Villa Azul, propiedad de Emacsa - VALERIO MERINO

La empresa municipal Emacsa está dispuesta a llevar a cabo una bajada del precio del agua para 2017 tanto si da tiempo a poner en marcha el nuevo modelo de tarifas -basado en la condición legal de tasa, condicionado por el precio de prestación del servicio- como si tiene que aguardar un año más en materia de precios privados. Los partidos y entidades con presencia en la firma de aguas potables han iniciado ya las conversaciones en la comisión de tarifas para ver hasta dónde se deja el precio.

El cogobierno ha ofrecido la cifra de reducción del uno por ciento ateniéndose a la planificación económica de la empresa, que contempla bajadas mínimas en 2017 y 2018 a costa de retomar la senda de subidas de la tarifa a partir de 2019.

El problema es que no todos están de acuerdo con este planteamiento. En tanto se produce un nuevo modelo, basado como la tasa de basuras en un mayor coste a quien resida en barrios más pudientes, varios grupos políticos han reclamado ya que el decremento inmediato sea mayor. Tanto el PP como Unión Cordobesa, por ejemplo, aseguran estar dispuestos a aceptar un dos por ciento, duplicando la cantidad que el equipo de gobierno ha hecho llegar como oferta de mínimos.

La clave es que Emacsa gana mucho dinero. Demasiado, según algunos grupos políticos, que entienden que existen margen de sobra para equlibrar lo que tiene que pagar el ciudadano a costa de permitir un margen de inversiones razonable. El debate ha sido abordado en diversas ocasiones. Los sucesivos gobiernos -desde IU al PP como ahora el PSOE- han optado por maximizar el beneficio de la operadora municipal de aguas para revertir la plusvalía en inversiones.

El PP llegó incluso a plantear la creación de un holding municipal por el que la empresa con beneficios transferiría cantidades a sociedades no solventes como Aucorsa. El asunto se desarrolló por una consultora especializada en esta materia pero se encontró con graves problemas legales que bloquearon su puesta en marcha.

«Hay margen»

El viceportavoz del PP en el Ayuntamiento de Córdoba aseguró que su fuerza política es partidaria de una reducción de tarifas en Emacsa ante la realidad económica de la empresa. La sociedad usa la táctica de prever unos beneficios moderados que luego se disparan hasta los siete millones de euros anuales, según las últimas cifras.

Con esta realidad, son varios los grupos municipales que consideran que, sencillamente, el agua es muy cara para la realidad legal: se presta por una empresa pública, que supuestamente se guía por el beneficio social, en régimen de monopolio con la consiguiente paradoja de que no es posible comparar precios de operadores como en la mayor parte de actividades del mercado. Uno de los grupos que más está trabajando por moderar el precio del agua es Unión Cordobesa, que tiene asiento en el consejo de administración. Su portavoz y único concejal, Rafael Serrano, ya ha advertido que todo lo que sea subir el precio les va a tener enfrente.

Pese a la bajada de tarifas, cuyo modelo legal está aún pendiente de fijarse, Emacsa seguirá dando dinero. Sin embargo, la mayor alerta radica desde el propio Ayuntamiento de Córdoba. La empresa y su único accionista tienen una relación curiosa. Las arcas municipales se benefician año tras año de los beneficios de la sociedad mercantil pero no pagan el agua que consumen los servicios que se prestan.

En total, el Consistorio adeuda cuatro millones de euros a Emacsa por distintos conceptos. Los gestores de la empresa presidida por Isabel Ambrosio ya han reclamado en numerosas ocasiones que ese dinero se pague o, al menos, se planifique de forma ordenada su liquidación.

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