Investigadores que han participado en el trabajo
Investigadores que han participado en el trabajo - ABC
INVESTIGACIÓN

Dieta mediterránea y ejercicio, la receta para luchar contra el síndrome metabólico

El Imibic trabaja en una guía para prevenir problemas de diabetes y cardiovasculares

CÓRDOBAActualizado:

Actividad física, poco alcohol, nada de tabaco y una alimentación sana. Si se quiere evitar el síndrome metabólico, relacionado con la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, estos son algunos de los mandamientos que hay que llevar a cabo. Investigadores del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (Imibic), el hospital Reina Sofía, la Universidad de Córdoba (UCO), la University College London, y el Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer de Barcelona, lideran una guía internacional sobre recomendaciones de estilo de vida para la prevención y tratamiento del síndrome metabólico.

El documento se centra en la necesidad de seguir un modelo global de dieta saludable, una vida activa y eliminar los hábitos tóxicos, como el alcohol y el tabaco. La utilidad de esta guía es que ofrece a las personas con síndrome metabólico consejos claros, seguros y factibles para que la utilicen como herramienta para mejorar su salud, pues se presta especial atención a aquellos aspectos relacionados con el estilo de vida que tienen mayor importancia y que pueden ser modificados directamente por el ser humano. Poco peso y una dieta mediterránea pueden ayudar a luchar contra estos problemas.

Obesidad

Las personas que tienen simultáneamente varios factores de riesgo cardiometabólico, incluida la obesidad abdominal, la glucosa en sangre elevada, la presión arterial alta, los triglicéridos aumentados y los niveles de colesterol HDL reducidos son susceptibles de padecer síndrome metabólico. Concretamente, cuando en una misma persona se dan tres o más de estos cinco factores, se considera que padece este síndrome.

Esta patología se asocia con un aumento de cinco veces en la prevalencia de la diabetes mellitus tipo 2, y de tres veces en el desarrollo de la enfermedad cardiovascular, por lo que se ha convertido en un problema de salud pública en todo el mundo, ya que una persona que tenga síndrome metabólico va a tener menor calidad de vida y mayor riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular. En la actualidad, un tercio de la población adulta padece síndrome metabólico y no todos los casos se asocian a la obesidad.