La alcaldesa el jueves durante el debate sobre el estado de la ciudad
La alcaldesa el jueves durante el debate sobre el estado de la ciudad - VALERIO MERINO
MUNICIPAL

El debate sobre la ciudad de Córdoba, en cinco claves

La alcaldesa, Isabel Ambrosio, defiende su gestión sin concreción y hace autocrítica pero con matices

CÓRDOBAActualizado:

Defensa dulce de la gestión, anuncios a medio gas y un mensaje de cierre que bien podría adoptar Mister Wonderful para serigrafiarlo en una de sus célebres tazas motivadoras: la autoestima de la ciudad y de sus vecinos es fundamental para conseguir todo lo que se propongan. La alcaldesa, Isabel Ambrosio, de habitual suave y comedida en sus formas, protagonizó un debate sobre el estado de la ciudad muy diferente al que tuvo lugar hace un año. Si en aquel fue su batería de 14 medidas la que se llevó el titular definitivo, en el de este jueves se impuso la doctrina del mal menor. Tampoco estamos tan mal.

Pocas novedades y autocrítica con matices

La regidora sabía de sobra por dónde iba a atacar la oposición. Por eso lo primero que hizo fue descubrirse, admitiendo el escaso nivel de ejecución del presupuesto municipal para a continuación darse a sí misma la réplica. Anunció una reordenación del departamento de contratación para agilizar la gestión de pliegos y adjudicaciones de contratos, aunque no olvidó señalar que si los procesos son tan lentos es, principalmente, a causa de las sucesivas reformas legales del Gobierno central para los contratos públicos. La otra gran medida anunciada supone de facto una ampliación del abanico para algo que ya existe: bonificaciones fiscales para empresas de base tecnológica que se instalen en parques científicos de Córdoba.

La alcaldesa supo además jugar con la maleabilidad de los plazos para tumbar otra de las críticas que sabía que iba a recibir por parte de los grupos: el incumplimiento de los 14 ejes anunciados hace un año y un mes. Salió del paso asegurando que las medidas incluidas en esta hoja de ruta se estaban aplicando, unas con más celeridad que otras, pero que tenían la vista puesta en la totalidad del mandato y no en apenas doce meses. Aún queda tiempo. Concretamente, algo más de un año. Desgranó algunos hechos inéditos, como que el Consistorio ya tiene redactado el nuevo plan de movilidad para el Reina Sofía o que se está negociando el texto definitivo del plan de rescate con debates en los centros cívicos.

PP: «Menos comisiones y más inversiones»

El portavoz del PP, José María Bellido, usó sus dos turnos de palabra en el debate sobre el estado de la ciudad para atornillar varias ideas fuerza. La primera, que la ciudad de Córdoba, de esta manera, «no va a ningún sitio». El jefe de la oposición reprochó al equipo de gobierno la falta de ambición y de un plan con el objetivo de que la ciudad deje de ser uno de los territorios españoles que menos empleo crea y que tiene un desempleo similar a la provincia griega de Macedonia Occidental. «Más inversiones y menos comisiones», retó Bellido a Isabel Ambrosio hurgando en la herida que más le duele al cogobierno y es el bajo grado inversión empíricamente comprobable con los datos de ejecución presuestaria.

Buena parte de la intervención de Bellido fue de inspiración política, ideológica. Acusó al equipo de gobierno de sacar demasiado pecho para tan poco como destaca. Con siete concejales en el PSOE y una representación fragmentada a su izquierda, el portavoz del PP se preguntó sobre la autoridad moral de una alcaldesa que se permite «decirle a los ciudadanos que se han equivocado». Ayer, no hubo llamamientos a la retirada de la regidora, como en otras ocasiones, pero sí a que aplique la apertura de miras. «Gobierne para todos», dijo, en vez de quedarse cómoda en una zona de confort «que a la única que beneficia es a usted». La alcaldesa, afirmó, prefiere dedicarse al pacto con la «izquierda radical» que a abrir un proceso franco para buscar el consenso.

El portavoz del PP, José María Bellido, habla con Pedro García (IU)
El portavoz del PP, José María Bellido, habla con Pedro García (IU)-VALERIO MERINO

Ganemos, la tercera pata

La intervención de los socios de investidura del cogobierno, Ganemos Córdoba, no contribuyó precisamente a esquivar el tiro del PP. De alguna manera, el portavoz de la formación, Rafael Blázquez, acabó dando la razón a la bancada crítica al asegurar que la marca municipalista de Podemos se siente «corresponsable» de algunas de las políticas instauradas por PSOE e IU, como las relativas a la vivienda o el proceso abierto para la municipalización de la ayuda a domicilio. Ese papel de gobierno en la sombra titiritero que tantas veces ha sido denunciado por PP, Ciudadanos y UCOR.

Aunque su discurso no estuvo exento de crítica -instó a PSOE e IU a impulsar políticas en materia de lucha contra el cambio climático y desigualdad social y a mejorar las plantillas de los servicios municipales a un Ayuntamiento que, a su juicio, podría estar haciendo más de lo que hace-, el grueso de su denuncia se dirigió a las políticas del PP en el Gobierno central, que a su parecer son las que están lastrando y dificultando el despegue de una Córdoba que está «en estado crítico».

Ciudadanos y UCOR, contra la «inacción»

Los grupos minoritarios centraron sus críticas en la inacción de un gobierno que además ningunea a la oposición. El portavoz del grupo mixto, Rafael Serrano (UCOR), criticó la pérdida de tiempo que supone para los concejales plantear, debatir y aprobar en el Pleno medidas que finalmente no tienen recorrido real. Llamó además a los partidos (a todos) a abandonar la pugna política para trabajar para los cordobeses, que es, a fin de cuentas, para lo que sirve un Ayuntamiento.

El portavoz de Ciudadanos, David Dorado, aseguró que el equipo de Ambrosio ha perdido toda credibilidad a base de gobernar de espaldas a la ciudadanía y a la propia oposición. «Para qué, si cuenta con los votos de Ganemos», insistió. La formación naranja denunció que el colapso de la Gerencia de Urbanismo está lastrando la economía cordobesa, como han puesto de manifiesto colegios profesionales y asociaciones de empresarios. La solución está al alcance del equipo de gobierno tal y como lo estuvo, apuntó Dorado, en la mano del anterior. «Sacar cuatro o cinco plazas no es buscar soluciones sino poner parches», espetó al presidente del organismo, Pedro García (IU).

PSOE e IU, los «polis malos»

La virulencia que le faltó (quizás premeditadamente) a la alcaldesa la pusieron los portavoces de los grupos del gobierno, PSOE e IU, que respondieron tajantes a las críticas de la oposición para defender la gestión realizada hasta ahora. Tras poner sobre la mesa los logros de las áreas que gobierna la formación (Urbanismo, Turismo, Servicios Sociales o la empresa de vivienda, Vimcorsa), Pedro García (IU) desgranó la que a su juicio es la estrategia del PP desde su llegada a la oposición: «repetir cosas como un mantra hasta que parezca que son verdad». Como buen licenciado en Historia, llamó a estudiar el pasado para comprender el presente y recordó al portavoz del PP, José María Bellido, que también su partido incumplió promesas cuando Nieto ostentaba el bastón de mando.

Escurrió el bulto sobre uno de los asuntos más problemáticos del mandato, la innovación del PGOU que afecta a Cosmos, para asegurar que si Córdoba no tuviera un 30 por ciento de paro nadie estaría de acuerdo en mantener una incineradora en pleno casco urbano. Por su parte, la portavoz del PSOE, Carmen González, afirmó que, tal y como criticaba la oposición, en el Pleno del Ayuntamiento de Córdoba chocan dos visiones distintas de la ciudad. «Porque somos de izquierdas y vosotros de derechas», explicó a una oposición que, a su parecer, está instaurada «en la trampa y no en el diálogo».