Senderistas en la Cuesta del Reventón de Córdoba
Senderistas en la Cuesta del Reventón de Córdoba - ÁLVARO CARMONA
HISTORIA

¿Por qué la Cuesta del Reventón de Córdoba se llama así?

La leyenda lo atribuye a que un caballo del carruaje de Alfonso XIII murió por el esfuerzo de subir el camino a las ermitas

CÓRDOBAActualizado:

La Cuesta del Reventón de Córdoba o Camino de las Ermitas es uno de los lugares más populares para los senderistas. Estos días se ha visto en los papeles porque la Junta de Andalucía está realizando unos trabajos de mejora en él. El consejero de Medio Ambiente, José Fiscal, acudió el jueves a presentarlos.

Y allí pudo conocer el singular origen de su nombre. Vicente Castelló, jefe del Departamento de Uso Público de la Delegación de Medio Ambiente en Córdoba, fue el encargado de explicar a su jefe que la denominación se debe a que, según cuenta la leyenda, a principios del siglo XX el rey Alfonso XIII visitó las Ermitas y, durante la subida, un caballo que tiraba de su carruaje «reventó» por el esfuerzo de subir por el empinado sendero. Así aparece recogido en un folleto de la Junta sobre la Cuesta del Reventón -te lo puedes descargar pinchando en este enlace- donde se recuerda que, antes de la aparición del automóvil, «realizar este camino a pie era la principal vía para acceder a las Ermitas».

La web de la Consejería de Medio Ambiente ahonda algo más en el episodio y lo sitúa con mayor precisión temporal. Asegura que el bautizo del «reventón» se produjo con motivo de la visita de Alfonso XIII a Córdoba en 1904, la primera de este monarca a la capital.

¿Y sucedió realmente o es sólo una leyenda? Pues, si se atiende al minucioso relato que hizo el diario El Defensor de Córdoba de la visita del Rey a Córdoba el 12 de mayo de 1904, parece que no. Sí hubo subida del monarca a las Ermitas, pero no constata que su vehículo tuviera ningún problema. En la primera crónica de este medio, se indica, incluso, que «en el camino no hubo incidente digno de mencionarse».

Al día siguiente, la noticia es más extensa y se dan detalles de la subida de Alfonso XIII a las Ermitas. Pero no aparece que su coche de caballos tuviera ningún problema en el ascenso a las Ermitas por lo que hoy conocemos como la Cuesta del Reventón -puedes leer aquí la completa crónica de El Defensor de Córdoba-.

Sólo se indica que en el camino se rompieron las lanzas (elemento de enganche al tronco) de varios carruajes. Quizas, el incidente del caballo fue con otro carruaje y el compañero redactor del 12 de mayo de 1904 no pudo verlo. Sea leyenda o no lo que pasó aquel día, lo que es una realidad incontestable es que, para los cordobeses, ese sendero a partir de entonces, y ya para siempre, es la Cuesta del Reventón.