Vecinas en un bloque de Virgen Milagrosa, que sufre los incumplientos de la Junta en ayudas para ascensores
Vecinas en un bloque de Virgen Milagrosa, que sufre los incumplientos de la Junta en ayudas para ascensores - V. M.
A LA ESPERA DE SOLUCIÓN

Cuando no tener ascensor en Córdoba es un drama: «Esto es una cárcel. Como mucho, salgo al descansillo»

ABC recoge los testimonios de quienes sufren los incumplimientos de la Junta en la concesión de ayudas para elevadores

CÓRDOBAActualizado:

ABC Córdobapone en este reportajerostro a los problemas de quienes viven en edificiosde Córdoba que sufren los incumplimientos de la Junta en la concesión de ayudas para la instalación de ascensores. Especialmente acuciantes son en el caso de los mayores, para los que el elevador es fundamental para poder llevar una vida normal y salir a la calle.

Uno de esos bloques afectados por las promesas no materializadas de la Junta es uno de la avenida Virgen Milagrosa, en la Fuensanta. En la cuarta planta, la última de un edificio que acoge a 16 familias, dos vecinas octogenarias reciben en sus viviendas con un andador.

Para ellas, bajar a la calle a cualquier recado supone un esfuerzo tal que tienen que desistir en muchas ocasiones. Trinidad, por ejemplo, asegura que «llevo dos meses sin bajar la escalera porque me acaban de operar». Su vecina Dolores, que supera los 80 años aunque no los aparenta -como casi todo el mundo en esta comunidad, ¿será por bajar escaleras?-, aún conserva una esperanza: «Si me tocara la lotería ponía yo el ascensor, porque yo no me voy de mi bloque».

Al menos, las dos ancianas aún pueden caminar despacio, aunque sea con la ayuda de un andador. En la puerta contigua, la situación del matrimonio de Carmen (77) y Domingo82 y casi 83», asegura) es peor. Sus vidas se reducen a pasear del dormitorio al balcón, y de ahí al salón de la casa. Y llevan años así.

Sólo bajan a la calle cuando tienen que ir al médico, y con la ayuda de enfermeros, familiares y vecinos. «Yo llevo ya un par de años sin bajar, porque me operaron de la vista y me han dejado peor», dice Domingo. Así que «esto es una cárcel. Como mucho salgo al descansillo de la escalera o a la terraza», zanja el anciano desde su sillón.

La situación no mejora por bajar de planta. En el tercero vive con su hijo Magdalena, que a sus 91 años conserva una buena memoria, tanta como para recordar que «llevo 43 años aquí, desde que se hizo el bloque». De ellos, los cuatro últimos encerrada en casa. Magdalena sabe lo que desea: «Quiero el ascensor para ir a la calle y a misa, que llevo cuatro años sin poder ir».

Los vecinos de este bloque de Virgen Milagrosa reunieron hace años las cantidades que le pedía la Junta para instalar el ascensor. En total, unos 6.000 euros de los 130.000 que costaba la obra, ya que AVRA subvencionaba el 95% del coste en este caso. Ya han pagado la licencia para unas obras que nunca empezaron, lo que ha supuesto un gasto de 5.000 euros, explica Conchi Reus, la presidenta de la comunidad de vecinos desde hace 20 años.

Ahora, la Junta ha cambiado unilateralmente las condiciones, y para instalar el ascensor ofrece como mucho un 50% de subvención. «¿Cómo le pides a pensionistas que cobran 400 euros que paguen más de 3.000 euros por puerta?», se pregunta. Para afrontar el primer compromiso, la mayor parte de las familias de la comunidad recurrió a la extra de Navidad.