Francisco J. Poyato - PRETÉRITO IMPERFECTO

El «cosmos» del disparate Francisco J. Poyato

El verdadero y único proyecto de mandato del cozgobierno parece ser el cierre de la cementera

El cozgobierno municipal ha encontrado en la cementera Cosmos su gran proyecto de mandato. Siempre fue más fácil derribar que levantar. No se ha visto mayor persistencia en la ardua tarea que la mostrada en el cerco a la empresa que emplea de forma directa e indirecta a más de cien personas en Córdoba, que sigue atesorando, salvo noticia de última hora, cuarenta mil desempleados.

La estratagema del suave guante de hierro no cuela. La tosquedad bárbara del concejal García fusionada con la ambrosía de doña María Isabel confluyen en la misma dirección: cómo cerrar una empresa en este paraíso fabril donde no se abren más porque ruborizaríamos al INE con nuestra inflación industrial. Al fin podremos decir que algún gobierno municipal ha hecho algo en esta ciudad y que la alcaldesa cumple sus tareas, no sólo las de viajar a Londres y conocer mundo...turístico. ¡Qué bien se gobierna Córdoba desde la metrópolis de Su Majestad!

El cerco a Cosmos es un caso de manual disparatado de hechos consumados. Partiendo de un desiderátum pongamos todos los mimbres para forjar el gran cesto. Aunque la firmeza del propósito se pueda ver horadada por una larga lista de razones o ausencia de las mismas, el fin justificará los medios.

Si de verdad existiera un riesgo cierto para la salud de los cordobeses, lo primero que debiera haberse hecho es encargar diez análisis científicos a universidades o consultoras de prestigio -para eso están también los contratos menores- y empezar a tomar decisiones con esos estudios sobre la mesa y cierto rigor sin alarmismos. Aún no hemos visto ninguno, salvo capturas de Google y cortapegas de word. Bien que se solicitan informes y contrainformes jurídicos para liquidar consorcios o averiguar el sexo del pez delSan Rafael de la plaza del Triunfo.

En segundo lugar, llama poderosamente la atención que el cozgobierno fabrique un pelotazo urbanístico de pura cepa como caramelo envenenado para que la propiedad de Cosmos se marche a la Campiña. Recalificar el suelo de Chinales donde está, hacer pisos, sacar el aprovechamiento y pagar el traslado con sus correspondientes plusvalías y las de los oportunos parásitos a costa de los cordobeses. Muy neocom todo.

En la persistente huida hacia adelante del tándem Ambrosio-García el engaño político es moneda corriente. Ganar tiempo con mesas comisionadas cuyo trabajo es una burda farsa, dado que las decisiones están tomadas de antemano. Los tiempos del cerco se queman en Urbanismo, donde se buscan firmas técnicas que soporten el envite. Valorizar los favores que se llama.

La insistencia tampoco escucha los avisos del letrado del Pleno cuando advierte que este acoso y derribo a un interés particular puede acabar en una reclamación indemnizatoria de cuantía tal que las arcas municipales tendrán un serio problema. Disparamos con pólvora ajena y contravenimos la propia Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía con una empresa que posee los permisos correspondientes.

El estadismo que arrastra el «proyecto de mandato» ha levantado al unísono a la patronal junto a Comisiones Obreras y UGT. Eso se llama concertación social. Cuando el ruido de las protestas de los trabajadores vuelva a los picos de la falda de la presidenta de la Junta en Sevilla, los ánimos volverán a enfriarse como hace un año en vísperas electorales a la puerta de un mitin en Córdoba.

La Junta de Andalucía ha autorizado la quema de residuos como combustible. La misma en que trabajó ocho años doña María Isabel. La misma Administración que ahora tendrá que informar la sui generis innovación del PGOU que despierta, además, una amplia inseguridad jurídica, ya que viene redactada con tufo retroactivo y generalidad en las categorías de las empresas que pueden verse afectadas por el veto. Un claro mensaje de confianza a inversores. El «cosmos» del disparate.

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