Una acción del partido entre el Córdoba B y el Mérida este domingo en Lucena
Una acción del partido entre el Córdoba B y el Mérida este domingo en Lucena - M. G.
SEGUNDA B

El Córdoba B desciende a Tercera en medio de un escándalo y con una pelea brutal al final

El conjunto blanquiverde cae ante el Mérida (1-2) en Lucena en el tiempo añadido

LUCENAActualizado:

El Córdoba B desciende a Tercera División. El cuadro de José María García ganaba al Mérida cuando se cumplía el minuto novena de partido y una sucesión de giros desgraciados, inopinados y asombrosos, voltearon el resultado hasta conceder la victoria a los de Nafti que acceden a las eliminatorias para evitar la pérdida de la categoría. Quiles anotó para el filial en la primera parte y Aguza y Kike Pina –con Esteve de portero por la expulsión de Marcos Lavín- firmaron las dianas del Mérida. El duelo terminó con una tangana de graves dimensiones entre jugadores, técnicos y aficionados, que precisó de la intervención policial.

El Mérida compareció en el Ciudad de Lucena con una patente voluntad de ejercer dominio espacial y del balón. Una predisposición frustrada en un primer tiempo definido por las brusquedades y el nerviosismo, componentes que impidieron un fútbol continuado y atractivo.

El Córdoba B, que mantenía el mismo once que derrotó a domicilio al Villanovense, a excepción de la incorporación de Copete en el lateral zurdo ante la baja por sanción de Mena, registró la primera alteración reseñable en las áreas, a través de una artística tentativa de Quiles.

Los de Nafti replicaron con un chut excesivamente alto de Julio de Dios, uno de sus timones en la medular, y una irrupción en el segundo palo de Germán, finalmente diluida. Entre una atmósfera indescifrable e imprevisible, Quiles adelantó al filial mediante un lanzamiento, propulsado desde más allá de la frontal, que rebasó a Felipe Ramos. Un resultado parcial que, en el intermedio, concedía la salvación al Córdoba B y desplomaba a Tercera a un Mérida arropado por medio millar de incondicionales.

Nafti retiró a Chema Mato e introdujo a Iván Aguilar antes de la reanudación. El extremo zurdo del Mérida desbordó, en sus primeros esprines, a los zagueros blanquiverdes. Por el otro perfil, Kiu pedaleaba sin oposición, en una fase de hostigamiento visitante.

El Córdoba B permanecía agazapado, sin conseguir retener el esférico y atravesar la raya divisoria. Los discípulos de José María García aguardaban contragolpes, enfocando repetidamente a Andrés. En una de las recuperaciones, con posterior despliegue coral cordobesista, David Moreno perdió el duelo frente a Felipe Ramos.

La hegemonía del Mérida disminuyó y el Córdoba B, conducido por Jankovic y Jordi Ortega, generaba asociaciones más duraderas. Abocado a los procedimientos directos y sin elaboración previa, el Mérida goteaba aproximaciones sin obtener los propósitos deseados. Javi Gómez e Iván Aguilar, en una de las conexiones más interesantes, solo extrajeron un saque de esquina.

En el tramo decisivo, mientras la grada festejaba el gol de Sergi Guardiola en Vallecas, el Mérida se topaba, constantemente, con la firme retaguardia del Córdoba B. Nana, en la continuación de un córner, derribó con su chut a un defensor rival ubicado debajo del arco de Marcos Lavín y, minutos más tarde, Jokin Esparza remachó en el área pequeña, un balón que repelieron entre Marcos Lavín y el poste. En el córner ulterior, Paco Aguza acertó a batir al arquero del filial y estableció el empate. El colegiado, entre una colosal polémica, anuló un gol, por fuera de juego, a los cordobesistas antes de que, en la última acción del duelo, y tras expulsar a Marcos Lavín, por derribar a un rival al borde del área, Kike Pina, en la falta subsiguiente, con Esteve de portero, otorgó la victoria al Mérida y desató un júbilo superlativo entre la hinchada extremeña y una formidable decepción entre futbolistas y seguidores blanquiverdes.