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Dieciséis libros para contar y cantar Córdoba

La ciudad ha sido protagonista de grandes ensayos, novelas y poemarios que ayudan a comprenderla

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«Paseos por Córdoba»

Portada de la edición más conocida de «Paseos por Córdoba»- ABC

Un libro de referencia para los investigadores más exigentes y rigurosos y a la vez una obra popular que leen con deleite los simples aficionados. Así es el libro más popular sobre la historia y las leyendas de la ciudad. Teodomiro Ramírez de Arellano publicó entre 1873 y 1875 los «Paseos por Córdoba», un recorrido tan ameno y divertido como minucioso por todas las calles de los barrios históricos y de lo que había en el extrarradio.

Las leyendas de cada casa, los crímenes que marcaron a la ciudad y las descripciones de las iglesias y monumentos aparecen con una precisión de datos casi absoluta, según los investigadores posteriores. Una ventana a la historia de una Córdoba que se fue y que reaparece en las páginas con un estilo al alcance de todos. Los «Paseos por Córdoba» siguen siendo una obra imprescindible, aunque tengan un pequeño lunar: su autor nunca los terminó y se dejó nada menos que la Mezquita-Catedral.

«La Feria de los discretos»

Pío Baroja, en la biblioteca de su casa- ARCHIVO

Quintín García Roelas, un héroe pesimista, vuelve a Córdoba, la ciudad en que nació, tras haber residido en el extranjero. Es 1868, el año de la revolución «Gloriosa» y hasta allí viaja Pío Baroja para abrir una ventana a la vida de la ciudad en el siglo XIX con una novela cuyo título y contenido ya es todo un clásico, «La feria de los discretos».

Se publicó en 1905 y en ella la ciudad actúa como escenario y personaje. Se suceden historias de amor, sucesos misteriosos, secuestros y hasta bandolerismo por escenarios como la plaza de Las Tendillas, la Corredera, la calle Agustín Moreno, los Patios que ya empiezan a tener el carácter con que hoy se les disfruta.

El carácter de los cordobeses de entonces, la vida de una ciudad todavía aletargada y la descripción de las calles hacen de «La feria de los discretos» la más conocida de las narraciones cordobesas. Es muy fácil todavía de encontrar en las librerías, porque se han constantes reediciones.

«Poesía completa»

Pablo García Baena, en su casa de Córdoba- ROLDÁN SERRANO

Toda la poesía de Pablo García Baena es imposible de comprender sin Córdoba, la ciudad en la que nació en 1921 y a la que conoce con pasión de enamorado. La editorial Visor ha publicado varias ediciones de su «Poesía completa» y Alfaguara una antología criticada, realizada por Felipe Muriel, porque la aparición de la ciudad y su espíritu lo impregna todo.

Tiene poemas que hablan de la ciudad de forma expresa, como «Córdoba», que con su último verso «¡oh flor pisoteada de España!» se lamentaba de la destrucción de la ciudad en los años 70. «Antiguo muchacho», uno de sus libros más conocidos, muestra también versos sobre la vida cotidiana, sobre todo en el aclamado poema del mismo nombre.

Pero también cantó a Romero de Torres y su obra, y a las grandes devociones, como la Virgen de los Dolores y la de las Angustias. Su pregón de la Semana Santa en 1979, «El retablo de las cofradías», es imprescindible para asomarse a la historia de esta celebración, como también multitud de notas sobre patios, flamenco y la vida de la ciudad.

«La Catedral de Córdoba»

Manuel Nieto Cumplido, en el archivo de la Catedral- ARCHIVO

Durante muchos años Manuel Nieto Cumplido (Palma del Río, 1935) salía de la Mezquita-Catedral de madrugada, tras asomarse al archivo y conocer de primera mano la historia y el carácter de un edificio fascinante que conoce mejor que nadie. Lo ha plasmado en muchos libros, pero sobre todo en la gran obra «La Catedral de Córdoba», publicada por Cajasur, un lujoso volumen con carácter casi definitivo.

A lo largo de la obra, Nieto Cumplido se detiene con minuciosidad en el carácter del edificio, su construcción como Mezquita, sus ampliaciones y cómo le afectó la cristianizació y la conversión en Catedral. Después ha alumbrado otras obras, como «La Mezquita de Córdoba, joya bizantina», donde habla del edificio como obra de carácter helenístico.

«Un año en el sur»

Antonio Colinas, durante una entrevista- ARCHIVO

Antonio Colinas (La Bañeza, León, 1946) es uno de los poetas españoles vivos más aclamados, autor de un verso de gran refinamiento y exquisitez, pero no todos saben que también se ha lanzado a la narrativa. «Un año en el sur» es una novela en la que la ciudad es, más que un escenario, todo un personaje. No llega a nombrar a Córdoba, pero nadie duda de cuál es el lugar.

Antonio Colinas partió de su propia experiencia, ya que residió en Córdoba tres años, en la década de 1960, por sus estudios en la Universidad Laboral. Aquí, con 16 años, escribió su primer poema, y encontró el escenario para su obra, y nunca ha dejado de visitar la ciudad y de proclamar su pasión por ella. Es la historia de Jano, un joven estudiante, y de su descubrimiento del amor en una ciudad misteriosa y monumental, de calles estrechas.

Por «Un año en el sur», que reeditó el sello cordobés El Páramo hace unos años, pasan las fiestas y la luz de Córdoba, la Feria y la Sierra, y hasta personajes reales como Ricardo Molina, rebautizado como Augusto Tenor.

«Córdoba de los omeyas»

Antonio Muñoz Molina, con un ejemplar de «Córdoba de los omeyas»- ARCHIVO

Otro gran escritor enamorado de Córdoba. Antonio Muñoz Molina (Úbeda, 1956) publicó en 1991 «Córdoba de los omeyas», un libro que, confiesa, hizo por encargo, aunque eso no quitó ni mérito ni difusión. En su obra, una narración histórica con brillo literario, el autor relata la llegada del emir Abderramán I a la ciudad, huyendo desde Damasco, y todo lo que sucedió después.

Es la historia de la que puede ser la época más brillante de la ciudad: la de los omeyas que construyeron la asombrosa Mezquita Aljama y consiguieron que la ciudad fuese la más importante del mundo en el siglo X, tanto en lo político como en la ciencia y la cultura. La Fundación José Manuel Lara hizo la última reedición.

«Biografía autorizada»

Salvador Gutiérrez Solís, con «Biografía autorizada»- ARCHIVO

Ahora que está tan de moda la nostalgia de los años 80, el escritor Salvador Gutiérrez Solís (Córdoba, 1968) propone un viaje en el tiempo hasta la Córdoba de aquellos años. Su última novela, «Biografía autorizada», publicada por La Isla del Siltolá, es la historia de un cantante de rock y de su vida cotidiana, pero también una novela muy cordobesa.

El protagonista comparte con el autor su educación en Salesianos y su forma de vivir Córdoba en las calles y plazas. Por el libro aparecen grupos musicales reales de la Córdoba de aquellos años, barrios y calles con nombre propio y los locales en que tocaban los conjuntos y donde se podía escuchar la mejor música. Toda una divertida guía de la «movida cordobesa», que también la hubo en aquel tiempo.

«Ciudad califal de Madinat Al-Zahra»

Antonio Vallejo, cuando era director de Medina Azahara- ARCHIVO

Otra gran obra enciclopédica sobre uno de los grandes tesoros de Córdoba: Medina Azahara. El que fue director del conjunto arqueológico en los años de su mayor crecimiento e investigación, Antonio Vallejo, brindó este lujoso volumen, publicado por la firma cordobesa Almuzara, en la que relata la historia y el carácter de este conjunto.

Así, se hace una descripción de toda la ciudad construida por Abderramán III, de lo que ha aparecido y de lo que todavía está a falta de excavar, y se actualizan todos los conocimientos sobre un lugar legendario. Todo el saber sobre Medina Azahara en una obra llena de datos.

«Teoría del séneca cordobés»

Juan José Primo Jurado, con un ejemplar de su libro- VALERIO MERINO

¿Cómo son los cordobeses? Entre el humor y el análisis social escribió Juan José Primo Jurado (Córdoba, 1961) una aproximación a los distintos arquetipos de los habitantes de la ciudad. «Teoría del séneca cordobés», publicado por Almuzara en el año 2005, parte de la tradicional identificación de los habitantes de Córdoba con el filósofo y traza un divertido panorama.

Su autor, historiador, escritor y en aquel momento articulista de ABC, hoy subdelegado del Gobierno en Córdoba, habla de la afición de los «sénecas» cordobeses a conocer a la gente por la genealogía y los apellidos, mira a los peroles y a las peñas, se fija en la costumbre de tomar algo donde a uno lo vean bien y no pasa por alto la dificultad para ligar a pesar de las mujeres atractivas de Córdoba. Un libro para reír y pensar.

«Querida Tía Luisa»

Mariano Aguayo, durante una Feria del Libro- ARCHIVO

Otro escritor para el que Córdoba es todo. Mariano Aguayo nació en la ciudad en 1932 y su actividad como pintor, escultor y escritor tiene siempre a la ciudad y la caza como protagonistas fundamentales. Una de sus últimas novelas es «Querida Tía Luisa», ambientada de forma inequívoca en Córdoba a través de la historia de un niño que va caminando hacia la adolescencia.

A través de él, y del amor a su tía, se mezclan las historias de varias familias nobles cordobesas y aparece un rico panorama de la vida cotidiana y de la geografía humana y la intrahistoria de Córdoba. No es el único, sus obras de caza también tienen una rica visión de la ciudad, tanto los ensayos como las novelas, como «El otoño de los jabalines».

«El mozárabe»

Jesús Sánchez Adalid, con «El mozárabe»- ARCHIVO

La pionera de las novelas históricas sobre la Córdoba califal y la que dio a conocer al autor y lanzó su carrera como escritor. En 2001 publicó Jesús Sánchez Adalid (Don Benito, Badajoz, 1962) esta obra en la que viaja hasta el siglo X de la mano de dos personajes: Asbag, obispo de la entonces minoritaria comunidad cristiana de la ciudad, y el joven Almanzor, que luego sería un feroz caudillo.

Por allí pasan también Alhakén II, los visires y todos los que luchaban por el poder en aquella multicultural, culta y poderosa ciudad con Medina Azahara recién construida. Una trepidante novela de aventuras donde Asbag visita además Bizancio y con un final de alto contenido simbólico. Desde entonces Ediciones B no ha dejado de reeditarla.

«Memoria de un alumno del Séneca»

Antonio Varo, con sus «Memoria de un alumno del Séneca»- ARCHIVO

Quien piense que la vida diaria en un instituto de enseñanza media o secundaria puede ser aburrida no ha leído las «Memoria de un alumno del Séneca», el libro en el que Antonio Varo Pineda (Córdoba, 1956) primero alumno y más tarde profesor del centro, recuerda su paso por las aulas.

Su rica memoria brinda a través de anécdotas y con un estilo muy adictivo todo un fresco del único centro público masculino de la ciudad entre los años 60 y 70 y así construye un panorama de gran rigor e ilustración: los grandes profesores que formaron a toda una generación, las asignaturas y su contenido, los alumnos que luego tendrían un papel destacado en la vida de la ciudad, las costumbres de las familias y la intrahistoria de Córdoba en aquellos años a partir de la propia experiencia. Lo publicó la Diputación Provincial.

«Córdoba insólita»

Francisco Solano Márquez, durate una Feria del Libro- ARCHIVO

La portada, con la famosa calavera de las Ermitas, ya es toda una declaración de intenciones. El periodista Francisco Solano Márquez Cruz (Montilla, 1944) tuvo un gran éxito y varias secuelas con este libro, en el que hizo un recorrido por lugares curiosos de la ciudad, por sus historias y por anécdotas para muchos desconocidas.

Su ameno estilo y rigurosa documentación sirvieron para asomarse a una Córdoba popular y llena de historia y abrieron el camino a una nueva forma de divulgar su vida.

«Crónica negra de Córdoba»

José Cruz Gutiérrez, en el Real Círculo de la Amistad- ARCHIVO

¿Quién no ha oído hablar del crimen del expreso de Andalucía o del descuartizamiento que llevó a cabo el barbero de la calle San Pablo? La historia de una ciudad es también la historia de sus crímenes y los recogieron José Cruz Gutiérrez y Antonio Puebla Povedano en «Crónica negra de la historia de Córdoba», un libro ya clásico que editó la librería Luque.

Por él desfilan algunos de los casos más llamativos y cruentos de cuantos se dieron en la historia lejana o próxima de la ciudad, y que ayudan también a comprender a una parte de su propia sociedad.

«Historia de Córdoba»

José Manuel Cuenca Toribio, en el patio de la Facultad de Filosofía y Letras- ARCHIVO

Muchos se extrañan al saber que José Manuel Cuenca Toribio, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Córdoba, no nació en la ciudad, sino en la vecina Sevilla. Su autoridad y su saber están ya plenamente fundidos con Córdoba después de muchos años.

Su amplia y rigurosa obra historiográfica ha abarcado muchos frentes, pero entre ellos no es menor la «Historia de Córdoba», que publicó la librería Luque, y que hace un recorrido por la vida de la ciudad desde sus orígenes hasta hoy, en la profundidad y precisión que le han hecho ser uno de los grandes referentes de la Historia en España.

«La derrota», de Francisco Bocero

Francisco Bocero, con un ejemplar de su libro- ARCHIVO

En el verano de 1808, los franceses tomaron Córdoba, entraron por Puerta Nueva e hicieron un fuerte saqueo que no sólo costó vida humanas, sino que dañó bastante a su patrimonio. El periodista cordobés Francisco Bocero de la Rosa publicó la novela «La derrota», publicada por Almuzara, para recrear la primera vez que el ejercito de Napoleón perdió en campo abierto.

Fue en Bailén el 19 de julio de 1808, pero para recrear esta historia, Bocero describe lo que había sucedido en Córdoba muy poco tiempo antes y la forma en que la ciudad sufrió el acoso de los invasores.

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