El consejero de Medio Ambiente durante una comparecencia en el Parlamento
El consejero de Medio Ambiente durante una comparecencia en el Parlamento - EFE / JULIO MUÑOZ
CERCO DEL AYUNTAMIENTO A LA CEMENTERA

El consejero de Medio Ambiente defiende que la quema de residuos de Cosmos «se ajusta a norma»

Recuerda en el Parlamento que tiene concedida la autorización ambiental integrada y que se actualizó en abril

CÓRDOBAActualizado:

El consejero de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, José Fiscal, ha subrayado hoy que la cementera Cosmos, situada en el polígono Chinales de Córdoba, es «viable desde el punto de vista ambiental». Ha añadido que la Consejería «ya ha hecho su trabajo de prevención y control», de manera que la valorización de residuos «se ajusta a la norma».

Fiscal ha comparecido, tras una pregunta del PP, cuando sigue la polémica por la valorización de residuos por parte de la cementera: quema de residuos no peligrosos para generar combustible de consumo interno, lo que hace más competetiva a la planta. El cogobierno municipal PSOE-IU, a través de la Gerencia de Urbanismo (IU), está desarrollando un cerco a Cosmos para tratar de impedir que valorice, pese a tener la autorización de la Consejería de Medio Ambiente, la competente en esta cuestión.

Tras ser preguntado por el parlamentario del PP por Córdoba Miguel Ángel Torrico, Fiscal ha afirmado que quería «contribuir» a que los trabajadores de la cementera «ganen en tranquilidad». La plantilla ha advertido de que las medidas que el Consistorio quiere impulsar para impedir la quema de residuos pueden amenazar el futuro de la planta.

El consejero de Medio Ambiente ha defendido que la posición de la Junta «se sitúa del lado de la ley» y ha aseverado que comparte «la filosofía» de la valorización de residuos. De hecho, ha añadido que «la UE considera está técnica como moderna y con beneficios desde el punto de vista ambiental».

Al respecto, ha reivindicado que la actividad de Cosmos se «ajusta a la norma» y ha incidido en que «las solicitudes se han hecho acorde con la ley».

Por ello, ha recordado, la cementera «tiene concedida la autorización ambiental integrada que le permite de manera expresa la valorización energética, que se actualizó en abril de este año», todo ello conforme a los informes de la Unión Europea a tal efecto, ha matizado.

Asimismo, ha declarado que «Cosmos no solo tiene expedita la vía ambiental para su funcionamiento, sino que lo hará con los requisitos absolutamente puestos al día», mientras que «las restantes licencias que garanticen su viabilidad son de competencia municipal», ha dicho Fiscal. El Ayuntamiento defiende que la cementera no puede valorizar sin su permiso, pero Cosmos defiende lo contrario y ya ha quemado residuos en los meses de diciembre de 2016 y marzo y abril. Según un informe de la consultora de ingeniería Inerco, ello no llevó aparejado un aumento de las emisiones a la atmósfera sino todo lo contrario.

Por su parte, el parlamentario popular por Córdoba Miguel Ángel Torrico ha recordado que en febrero de 2016 ya le preguntó al consejero sobre este tema y calificó que «el compromiso de la Junta en este tema está determinado por el cumplimiento de dos líneas rojas, que son el empleo y el cumplimiento de la ley, pero lamentablemente en los últimos tiempos una parte del gobierno local [en alusión a IU], que no corresponde al PSOE, no está en la línea de cumplir la legalidad que, como dijo el consejero, proviene de la autorización ambiental integrada de 2008 y la valorización de residuos está autorizada por la Junta».

Por tanto, ante la respuesta del consejero, el parlamentario del PP ha dicho que «los trabajadores se alegran de oír la respuesta, pero más nos alegraría que la misma respuesta la diera la alcaldesa [la socialista Isabel Ambrosio], que hasta hoy se ha excusado en temas procedimentales y burocráticos para no dar la respuesta», todo ello para que «defienda los intereses generales y no los de una minoría radical», ha apostillado.

En el seno del cogobierno municipal, es IU quien capitanea el cerco a Cosmos y a los socialistas, ante la presión sindical contra dicho cerco, cada vez les cuesta más seguir los pasos de su socio en el bipartito, como se acaba de evidenciar.