La alcaldesa preside un Pleno municipal
La alcaldesa preside un Pleno municipal - VALERIO MERINO
MUNICIPAL

Las claves del Debate sobre el Estado de la Ciudad

La alcaldesa y su equipo defenderán este jueves su gestión al frente del Ayuntamiento de Córdoba

CÓRDOBAActualizado:

El cogobierno de PSOE e IU se enfrenta este jueves a un debate sobre el estado de la ciudad en el que tendrá que defender ante el Pleno la gestión realizada hasta ahora al frente del Ayuntamiento de Córdoba. Será una sesión como la que tuvo lugar hace más de un año en la que la alcaldesa, Isabel Ambrosio, salió del paso de las críticas de la oposición anunciando una batería de medidas que a día de hoy han tenido escaso recorrido. El debate se prevé tenso, con una oposición dispuesta a censurar a un equipo de gobierno que, según coinciden todos los grupos, está haciendo por la ciudad bastante menos de lo que prometió.

El formato del debate

Los grupos municipales participarán en un Pleno que cuenta con una estructura cerrada y que beneficia a la persona que ostenta el bastón de mando. La alcaldesa abrirá la sesión con una intervención que no debe superar los 15 minutos, para a continuación dar paso a los portavoces de los distintos grupos municipales que hablarán de menor a mayor según el número de concejales. Empezará Unión Cordobesa, seguido de Ciudadanos, Izquierda Unida, Ganemos y PSOE para terminar con la intervención del PP, que es el grupo mayoritario en el Pleno. Después de este primer turno, Isabel Ambrosio volverá a tomar la palabra antes de dar paso a la ronda de réplicas de los grupos, que tendrán 5 minutos de exposición. Una nueva intervención de la alcaldesa cerrará el debate.

Las 50 medidas de la discordia

Fue en el mismo escenario, en el mes de octubre de 2016. La alcaldesa de Córdoba, Isabel Ambrosio, sacó a relucir un plan de catorce puntos con más de 50 medidas para dar impulso a su gestión, que estaba entonces en el punto de mira de una oposición que le reprochaba su ineficacia. No más de diez se encuentran encauzadas o en proceso de encauzarse. Las que pueden considerarse como cumplidas son una estricta minoría. Por ejemplo, Servicios Sociales ultima la reconversión del antiguo Hospital Militar en una Casa de Acogida. También forma parte de lo que puede mostrar la creación del Imtur tras un trabajo burocrático, o la asamblea constitutiva del clúster Halal, una organización que tiene que no ha formalizado aún ningún proyecto de relevancia dada su difusa estructura. La mayoría de ellas se han quedado en el tintero y el cogobierno tiene un año para ponerlas en marcha antes de que concluya su mandato. El caso más palmario es el de la reforma a fondo del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), donde en un año no se ha tomado una decisión práctica. Aucorsa, con la promesa del fortalecimiento, tiene una huelga convocada en diciembre; la peatonalización de Ciudad Jardín no convence a los vecinos y los cambios en el centro ni siquiera se han desarrollado del todo.

El fantasma de la crisis de gobierno

Aunque la alcaldesa será la «protagonista» del debate, los dos partidos que cogobiernan en el Ayuntamiento tendrán espacio para expresarse a través de sus portavoces. Carmen González hablará por el PSOE y Pedro García hará lo propio por Izquierda Unida. El «bipartito» llega a este debate tras una temporada que no ha sido fácil en clave interna. Unos y otros niegan tajantemente que haya una crisis de entendimiento y achacan los «roces» a las diferencias programáticas e ideológicas que existen entre ambos partidos. Lo normal, insisten. Sin embargo, en los últimos tiempos se han producido momentos tensos. Uno de los más sonados fue la dimisión del delegado de Servicios Sociales, Rafael del Castillo (IU), que tras dejar su carta de concejal echó pestes del PSOE y de la alcaldesa. Otro se ha producido más recientemente a cuenta del incendio de una planta de residuos en la Campiña aunque el telón de fondo lo pone la innovación del PGOU que afecta a Cosmos. Se trata de una iniciativa que IU quiere sacar adelante sí o sí y con la que el PSOE no se encuentra del todo convencido. La cercanía de las campañas electorales, que separará inevitablemente a PSOE e IU, no contribuye a destensar la cuerda. Ambos partidos deberán, además, cuidar sus discursos en clave electoral, lo que lleva consigo revelar también sus diferencias.

Los grandes proyectos

Jugaría a favor del equipo de gobierno de Isabel Ambrosio el hecho de llegar al debate sobre el estado de la ciudad con proyectos inaugurados de los que poder presumir. No será así. Tras muchos vaivenes, la gran apuesta por el Cercanías se ha materializado en un contrato que aún está sin firmar. El Centro de Ferias y Convenciones del Parque Joyero está totalmente empantanado y ni siquiera un proyecto como el de la antigua Normal de Magisterio tiene a la vista un horizonte optimista, después de que los problemas con la empresa adjudicataria hayan vuelto a dilatar los plazos. El Parque de Levante, que es la gran zona verde prevista por el Consistorio, se ha puesto en marcha aunque solo se van a colocar las mangueras de riego en un contrato menor. A esto se suma la inexistencia de proyectos nuevos. Al menos, en cuanto a lo tangible. Lo cierto es que las medidas políticas orientadas a «las personas» tampoco están dando más que titulares. Por poner un ejemplo, la subrogación de la ayuda a domicilio sigue en la nevera de una de las 20 comisiones que el cogobierno mantiene abiertas, igual que el Plan Integral para barrios como Las Palmeras. El famoso plan de rescate, que iba a ser lo más importante del mandato, parece haberse desdibujado.

Una oposición en pie de guerra

La «parálisis» del cogobierno de PSOE e IU centrará las intervenciones de los grupos de la oposición, que coinciden en señalar la escasa gestión realizada por el equipo de la alcaldesa Isabel Ambrosio desde que empezó el mandato. Ni siquiera se librará del rapapolvo de sus socios de investidura, la «tercera pata» del bipartito, Ganemos, que será beligerante a la hora de pedir la activación de planes que ya están sobre la mesa en materia de empleo, medio ambiente o atención a las zonas más desfavorecidas de la ciudad. El PP ya ha puesto sus cartas sobre la mesa: no hay crítica más sangrante que la que puede hacerse el propio cogobierno al ofrecer el balance sobre las medidas que anunció hace un año. Desde entonces, PSOE e IU no sólo no han avanzado sino que han retrocedido en materias como la transparencia de gestión, según avaló el barómetro de Transparencia Internacional. Ciudadanos pondrá el acento en la ausencia de gestión que ha tenido como consecuencia lo que considera una «barbaridad»: un presupuesto no ejecutado. En la misma línea hablará Unión Cordobesa (UCOR), enfadada además con el «ninguneo» al que se ve sometida la oposición por parte de un equipo de gobierno que a su juicio mima a su socio de investidura, Ganemos.