Barriada de Juan Rejano, en Puente Genil
Barriada de Juan Rejano, en Puente Genil - V. R.
NARCOTRÁFICO

Clanes de la droga o barriadas conflictivas, el día a día de muchos municipios de Córdoba

La preocupación de los vecinos o el trabajo de los psicólogos con la juventud, daños colaterales

CÓRDOBAActualizado:

Tras la ruta de la droga están los paisajes urbanos, las preocupaciones de vecinos o las realidades de los psicólogos de algunos de estos municipios en los que ABC ha intentado buscar explicación.

En Lucena, el segundo núcleo más poblado de Córdoba que sobrepasa los 40.000 habitantes y con una directísima conexión con la Costa del Sol, las diversas fuentes consultadas hablan de un predominante tráfico al menudeo, fundamentalmente en el barrio Corazón de Jesús y en El Poli. También hay algunos particulares que tienen cultivos indoor, aunque la mayoría de ellos han sido desmantelados.

En Puente Genil la droga fluye por tres barriadas concretas, desde hace tres décadas la de Juan Rejano, escorada en una zona límite de la ciudad y con una población eminentemente de etnia gitana, muchos de los cuáles van y vienen sin establecerse en la localidad. Un foco que ha provocado que las familias normalizadas se hayan ido de la zona.

Los otros dos puntos son la barriada de Quevedo y la calle Bailén, en este último caso se reproduce el sistema de Rejano viviendas sociales que se entregan a familias en situaciones de emergencia que no han sabido cuidar sus inmuebles.

Consumo entre menores

La droga, tanto el tráfico como su consumo, se ha convertido en una preocupación y un problema en Baena. Preocupa porque, según afirma la psicóloga Rosa Unquiles, responsable del programa de drogodependencia, «está subiendo el consumo de drogas, cada año nos llega más gente». La psicóloga alerta del consumo de hachís entre menores los cuales, enfatiza, «minimizan las consecuencias que puede tener el consumo de esta sustancia para ellos, pues están en unas edades en las que realmente les afecta a nivel cerebral».

En el norte de la provincia destaca Villanueva de Córdoba donde se han incautado hasta 50 kilos de marihuana en los últimos cinco años, un dato preocupante que inquieta en la localidad sobre todo por la incidencia en la población más joven. Hay que remontarse a la década de los ochenta del siglo pasado para situar el repunte de droga a la localidad jarota cuyo consumo creció en unos años donde la droga llegó a muchas partes de España. Hoy, parte del consumo, es fruto del «enganche» de aquellos años.