Homenaje a Nacho Montoto en el Teatro Góngora
Homenaje a Nacho Montoto en el Teatro Góngora - ÁLVARO CARMONA
CULTURA

Una canción para los ausentes

Cosmopoética recuerda al poeta Nacho Montoto y presenta su obra póstuma, «La orquesta revolucionaria»

CÓRDOBAActualizado:

Un foco deja caer su luz sobre un escenario sobrio en el que cinco músicos esperan para iniciar su función. En el centro del círculo amarillo que proyecta la lámpara sobre la tabla no hay nadie. El protagonista de este acto está ausente y, sin embargo, una voz en off recita los versos que dejó preparados, listos para ser leídos, antes de marcharse. «Dichosas esas personas que se conmueven con una carta», dice la voz ante un auditorio silencioso, atento. Emocionado por una ausencia fortuita que sin embargo se reivindica aún con el vigor de la presencia. «Estamos todos. Aquí no hay nadie».

El Festival de Poesía Cosmopoética rindió ayer homenaje al fallecido poeta cordobés Nacho Montoto, que murió a causa de un infarto en el mes de enero de este año. Tenía 37 años y ultimaba los detalles de la que iba a ser su nueva obra, «La orquesta revolucionaria». El poemario se presentó de forma póstuma en un acto en el Teatro Góngora al que no faltaron sus familiares, amigos y compañeros de faena. El poeta Andrés García Cerdán fue el encargado de poner voz a los poemas que ayer debió haber presentado en público su autor.

En «La orquesta revolucionaria» cada poema está introducido por una cita de un compositor clásico. El acto de ayer combinó poesía y música en un careo entre García Cerdán y una pequeña orquesta. Obras de Bach, Beethoven, Debussy, Chopin, Tchaikovsky y Mozart introdujeron los textos de Montoto en un concierto interpretado por un cuarteto de cuerda (Isel Rodríguez, Artaches Kazarian, Malgorzata Hojenska y Mikhail Milman) y Larisa Tedtoeva al piano. Los poemas de «La orquesta revolucionaria» arrojan una mirada de denuncia sobre los dramas sociales y se detienen en los pequeños detalles de la vida.

Montoto le canta en sus textos al «mañana del mañana de mañana» del que le privó la muerte hace exactamente diez meses. Como antes lo hizo con Eduardo García y como haría después con Gata Cattana. Ambos, como Nacho, eran poetas. Los dos, como Nacho, se fueron demasiado pronto.