Planta de procesado de naranjas para zumo en Palma del Río
Planta de procesado de naranjas para zumo en Palma del Río - ARCHIVO
AGRICULTURA

El calor y la sequía provocan un descenso en la producción de cítricos de Córdoba

La Junta calcula una cosecha de 249.000 toneladas, unas 12.000 menos que el aforo anterior de la provincia

CÓRDOBAActualizado:

La olivarera no es la única campaña que se pone en marcha en Córdoba durante el otoño. Los cítricos cogen también protagonismo con el inicio de su recogida dentro de pocos días en numerosas plantaciones situadas principalmente en la Vega del Guadalquivir. Hay que reseñar que, según los últimos datos oficiales, Córdoba ocupa la tercera posición en Andalucía en cuanto a superficie dedicada a este cultivo con un área formada por casi 12.000 hectáreas, siendo superada sólo por Sevilla y Huelva. Dentro de la provincia el municipio con más extensión de este cultivo es Hornachuelos (5.254 hectáreas) seguido por Palma del Río (3.693), Posadas (1.235) y Fuente Palmera (1.011).

El pasado viernes la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural daba a conocer su aforo, algo más tarde de lo que venía siendo habitual en los últimos años. Los técnicos de la Administración autonómica calculan que la producción esta temporada en la provincia se situará en las 249.220 toneladas. Son 12.813 menos que en la campaña 2016-2017, lo que en términos relativos supone un descenso de casi el 5 por ciento. Se da la circunstancia de que esta bajada es superior a la prevista en el conjunto de Andalucía (-2,8%), así como de Sevilla (-3,8%) y Huelva (-3.4%), principales territorios citrícolas en la comunidad.

En Asaja son más pesimistas en relación a la evolución de la campaña. El presidente de la Sectorial de los Cítricos de la patronal agraria en Córdoba, Nicolás González, señaló a ABC que las previsiones de los agricultores es que este año se recolectará entre un 20 y un 25 por ciento menos de frutos que en el ejercicio anterior. El motivo, según esgrimió, es principalmente climatológico. La falta de lluvias y las altas temperaturas de las últimas semanas no han posibilitado que los cítricos adquieran su estado de madurez ideal que marca su característico color naranja.

Este dirigente agrario apuntó que mientras no se registren precipitaciones que incrementen la humedad ambiental y que las temperaturas medias bajen hasta los 14 ó 15 grados no se generalizará la recogida de este producto en las explotaciones de la provincia. A su juicio, los primeros trabajos comenzarán a realizarse entre el 20 y el 30 de octubre, primero con las navelinas y siguiendo desde enero con las salustianas y, a partir de marzo, con las valencia y las navelates. En total, son ocho meses de temporada.

En cuanto a los precios, el representante de Asaja apuntó que «no hay malas perspectivas» en relación a este asunto. Los valores actuales se sitúan entre los 0,2 y los 0,25 euros por kilo. «Esperamos que a lo largo de la campaña el precio vaya subiendo debido a que los países de Sudamérica y de África, principales proveedores de las grandes superficies, carecen de stock, por lo que estarán obligados a tirar de nuestras producciones», dijo González.

Por su parte, el presidente de asociación profesional citrícola Palmanaranja, Antonio Carmona, que situó el inicio de la temporada en la semana que viene, fue más optimista al declarar que «según lo aforado en estos momentos, se prevé una campaña muy similar a la del año pasado en términos generales, pero con una merma de producción en las variedades más tempranas, algo que será compensado con un ligero aumento de las más tardías».

El también gerente de Sunaran, una firma formada por un centenar de productores y con plantaciones que alcanzan las 1.500 hectáreas, destacó que los efectos de la sequía y el calor se centran en el tamaño de la fruta de algunas explotaciones. Al mismo tiempo, este directivo subrayó que, «al ser un cultivo de regadío, la falta de lluvias se está supliendo con el riego, aunque los árboles estarían mucho mejor si lloviera y si bajaran las temperaturas ya que se vería favorecida su transpiración y se refrescaría el ambiente».