EDIFICIO EMBLEMÁTICO

Las Caballerizas Reales de Córdoba, el edificio de referencia del caballo Pura Raza Español

Felipe II levantó este complejo en 1570 con el objetivo de crear una nueva raza de equinos

Patio principal de Caballerizas Reales - V.M./L.R.

El mundo del caballo vuelve, como cada septiembre, a centrar la atención en Córdoba con la celebración de Cabalcor, evento que supone la puesta en valor de uno de los salones morfológicos más importantes y de mayor proyección del panorama nacional. Y con este evento, Caballerizas Reales se yergue como centro neurálgico de todas las actividades proyectadas y recupera ese protagonismo que tuvo antaño como edificio de referencia del Pura Raza Español y centro mundial de la cría caballar.

El rey Felipe II, gran amante de los caballos, mandó levantar estas instalaciones en 1570. En su mente, una idea: gestar una nueva raza, el Caballo Andaluz. Para ello, nombró caballerizo real al cordobés Diego López de Haro, y mandó señalar las dehesas necesarias para que pastaran los potros y las yeguas madres.

Según apunta Córdoba Ecuestre, las Caballerizas Reales han formado parte destacada no sólo de la historia ecuestre cordobesa, «sino de la equitación mundial. Este monumental edificio, que es Patrimonio Nacional, fue vital para que el recinto en el que está enmarcado, junto a la Mezquita-Catedral y la Judería haya sido considerado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad».

Pero si por algo destaca este edificio es «por dar cobijo a los mejores sementales durante 442 años de forma ininterrumpida. Unas veces con ejemplares de la Real yeguada, otras con los del Infante Francisco de Paula y, últimamente, con los del Depósito de Sementales del Estado, bajo la dirección del Servicio de Cría Caballar hasta el año 1995», apunta Córdoba Ecuestre.

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