Revisión del puente del Arenal tras el incendio
Revisión del puente del Arenal tras el incendio - ARCHIVO
INFRAESTRUCTURAS

El Ayuntamiento deja de comprobar el estado de los puentes de Córdoba

Corta el contrato que se creó a raíz del incendio del paso fluvial del Arenal

CÓRDOBAActualizado:

El Ayuntamiento de Córdoba ha dejado sin vigilancia la estructura de los puentes de la capital que se inició con el incendio del puente del Arenal que tuvo lugar en agosto de 2013. Esa fue la advertencia que lanzó ayer la edil del PP y exresponsable de Infraestructuras durante la anterior corporación, Laura Ruiz, quien avisó al equipo de gobierno de que el contrato caducó en 2016 sin que se haya procedido a licitar una nueva asistencia técnica. El Consistorio decidió tras el siniestro, que generó no pocos daños en el paso fluvial, iniciar una vigilancia constante de la situación de esas estructuras con el objetivo de adelantarse a cualquier circunstancia que pudiera suponer un riesgo para los usuarios de estas infraestructuras.

El grupo popular pedirá en el próximo Pleno al equipo de gobierno que vuelva a sacar este contrato con el objetivo de que el Consistorio vuelva a tener datos actualizados cada semestre de la situación de las estructuras. En concreto, Ruiz aseguró que se ha prestado una vigilancia relevante al paso de Miraflores, que por sus características tiene un alto riesgo de oxidación. Hace escasos meses, se produjo un problema en el Puente Romano como consecuencia de las altas temperaturas. Saltaron dos hileras completas del enlosado como consecuencia de los movimientos que generó el calor dentro de la estructura de un monumento que fue recientemente restaurado.

La edil popular reclamó también que el departamento de Infraestructuras ponga el foco de su acción en la zona del paseo bajo del puente de Miraflores. Aseguró Ruiz que, actualmente, toda la zona se encuentra muy descuidada, llena de pintadas y con manifiestas carencias de mantenimiento. Por ejemplo, afirmó, le faltan luminarias lo que tiene incidencia en los usos para los que se diseñó esta parte de la Ribera y que se mejoraron durante la anterior corporación por medio de nuevas estructuras de esparcimiento.

El anterior gobierno municipal instaló una zona de juegos para niños, jóvenes y mayores con el objetivo de intensificar la presencia de vecinos del barrio en la parte baja del puente. Posteriormente, el actual equipo de gobierno decidió mejorar la iluminación de la zona con la instalación de dos grandes focos que fueron recibidos con quejas por el impacto visual en las vistas a la Mezquita-Catedral. La zona es un lugar de paseo durante la mañana y la tarde así como un lugar de concentraciones juveniles esporádicas durante las noches, sobre todo, de los fines de semana.