TRIBUNALES

Los acusados del crimen del Zoco: «Hemos hecho algo muy malo, necesitamos escapar del país»

La Policía interceptó una llamada en la que el asesino confeso, que acabó inculpando a su amigo, hablaba en plural

El acusado, D. A., en su declaración en la Audiencia Provincial
El acusado, D. A., en su declaración en la Audiencia Provincial - VALERIO MERINO

«Rafael conoció a Gabriel cuando estaba conmigo en la estación de tren. Le dio su teléfono y tres días después se encontraron. A partir de entonces salían juntos por el Centro. Le compraba de todo con la Visa, desde trajes hasta zapatos. Yo le decía ‘Rafael, ten cuidado con la Visa, no le des tanto’. Aunque nunca pensé que ese joven podría hacerle esto. No tenía aspecto de eso». Con un relato claro, el mejor amigo de Rafael M.A., asesinado en 2005, declaró el martes como testigo en una nueva sesión del juicio con jurado popular contra el segundo acusado del crimen del Zoco.

La segunda sesión del juicio que se celebra en la Audiencia Provincial fue para las testificales de los agentes que realizaron la investigación, de los vecinos del bloque donde vivía la víctima y los directores del comedor social donde el asesino confeso, Gabriel Z., y el presunto segundo asesino que está siendo juzgado pasaron algunos días antes de que se produjese el crimen. La implicación del segundo acusado llegaba, según declararon los investigadores de la Policía, cuando, tras entrevistarse con el condenado éste les facilitó el perfil y datos de la persona presuntamente implicada con él, y «cuadraba todo» con el procesado.

Al respecto, uno de los agentes de la Policía Judicial manifestó en el juicio que tenían «idea de quién podía ser», pero con los datos de la entrevista el condenado «centró el objetivo». Mientras, el instructor jefe del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional y encargado de la investigación explicó que en una llamada interceptada al condenado afirmaba, en plural, que habían hecho «algo muy malo» y necesitaban «escapar del país», tras lo cual fue localizado en Barcelona, donde se le detuvo. Previamente, comentó que uno de los amigos del fallecido detalló que este último había tenido «una relación sentimental» con el condenado, a lo que añadió que el preso confirmó la participación del acusado en los hechos, motivo por el que solicitaron la orden de búsqueda internacional.

A través de videoconferencia desde Barcelona, un inspector de Policía que ayudó al grupo de Homicidios a localizar al primer condenado por el crimen en Las Ramblas aseguró que el joven «se encontraba en una zona donde habitualmente se ejerce la prostitución y estaba en actitud de espera en un soportal, donde se suelen recibir clientes». Lo que más le llamó la atención a este policía fue que en el momento de la detención el joven llevaba un «traje de chaqueta negro» que parecía «no ir con la forma habitual de vestir del joven, que tendría unos 25 años». Era el traje que le habría comprado la víctima días antes de morir.

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