COMERCIO VERANO

¿Por qué abrir los negocios en Córdoba durante el mes de agosto?

Muchos locales permanecen cerrados porque el mes se considera inhábil pero algunos propietarios tienen motivos para continuar la actividad

Rebajas y facilidades en los escaparates para atraer a los escasos viandantes.
Rebajas y facilidades en los escaparates para atraer a los escasos viandantes. - VALERIO MERINO

Hay un mes en el calendario que suena a vacaciones, a festivo, a no laborable: agosto. «Siempre nos hemos ido a la playa en este mes, aunque ahora se nota que la gente también viaja en julio porque sale más barato», comentó Olga Olivero detrás del mostrador de su floristería. «Este año no nos podemos permitir unas vacaciones y tenemos que venir a trabajar», añadió. Es la situación de algunos negocios en la capital, que abren sus persianas, desentonando, en el mes de agosto.

Un tiempo oficialmente inhábil, expresamente declarado en ámbitos como la administración o la justicia, y de forma no reconocida o tan explícita en el resto de actividades como en el sector sanitario, donde los equipos humanos se reducen, o en el de los transportes públicos, donde se establecen servicios mínimos en autobuses y taxis. Por tanto, instituciones y organismos permanecen por lo general cerrados, pero los propietarios de comercios y hostelería tienen que decidir. ¿Por qué abrir en agosto?

Por un lado, las franquicias consultadas en la capital cordobesa tienen «órdenes de arriba para no cerrar, salvo los domingos». Una situación muy distinta es la de Pepa Bonilla, que vende en CiudadJardín ropa y complementos y tiene abierto porque «no hay más remedio. La misma opinión tiene Rafael Argente, que abre por las mañanas porque «hay que cubrir los gastos que son fijos todos los meses», comentó.

Entre dos negocios cerrados, uno abre para acoger la clientela.
Entre dos negocios cerrados, uno abre para acoger la clientela.- VALERIO MERINO

Aprovechar el cierre

En el caso de Antonio Rivas, de la Taberna del Golden, el cierre de los dos bares entre los que se encuentra es un beneficio. La suya es la única terraza de la calle. No obstante confesó que abre porque no se puede permitir unas vacaciones. «Con un negocio cerrado, no se gana nada y no puedo pedir un préstamo para cerrar un mes, que es lo que hacen compañeros». Agosto le saldría caro: por lo que deja de ganar y lo que paga de más.

Paco Losada abre a diario su local de decoración y si lo hace es «por necesidad», comentó, aunque reduzce el horario «solamente para ahorrar». Por otra parte, en el centro, donde las franquicias no descansan, hay quienes, como José Antonio de Orga se preguntan que «por qué hay que cerrar en este mes» cuando en las rebajas hay una oportunidad para liquidar producto. Rosario Vacas, desde su locl de reparaciones, tiene la misma opinión. «Y con ilusión vengo a abrir, pero que si tuviera más dinero, estaría en la playa», apuntó.

La expresión popular «hacer el agosto» es sinónimo de buen negocio y ganancias abundantes -proviene del sector de la agricultura, ya que el verano ha sido el momento idóneo para realizar la cosecha de la mayoría de los cereales- pero en este caso, los comerciantes de Córdoba «hacen un agosto» para sobrevivir a julio y salvar septiembre.

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