Arranque de la campaña de recogida de firmas del PP en Córdoba
Arranque de la campaña de recogida de firmas del PP en Córdoba - VALERIO MERINO
MUNICIPAL

El 62% de los vecinos de Córdoba rechaza los cambios en el callejero que plantea el cogobierno municipal

Un sondeo interno del PP revela que los votantes de IU y PSOE también están en contra de la medida

CÓRDOBAActualizado:

Los vecinos de Córdoba que quieren que la calle José Cruz Conde, la avenida de Conde de Vallellano y la plaza de Cañero (además de otras doce vías) cambien de nombre son muchos menos de los que se muestran favorables a que no haya modificación alguna en sus denominaciones.

Un sondeo realizado por el PPde Córdoba revela que el 62 por ciento de los entrevistados está en contra de los planes del cogobierno municipal del PSOE e Izquierda Unida para, en virtud de la ley de Memoria Democrática de Andalucía, eliminar del nomenclátor las citadas referencias a personas que, a su entender, están relacionadas con la Guerra Civil y su periodo posterior.

A favor de que el nombre del exalcalde, el rejoneador y el exministro de Obras Públicas dejen de tener un sitio en el callejero sólo se encuentran el 13 por ciento de los encuestados, esto es, una cantidad casi cinco veces inferior a los que abogan por que el Ayuntamiento mantenga las cosas como están. El 18 por ciento de los sondeados aseguran que no quieren entrar en este debate, de tal manera que reconocen que les da igual que el recuerdo a Cruz Conde, Vallellano y Cañero siga en el listado de topónimos o no.

El sondeo realizado por el Partido Popular a pie de calle se incardina en las consultas ciudadanas que las formaciones llevan a cabo para pulsar la opinión de los vecinos acerca de las cuestiones que marcan la agenda municipal.

Rótulo con el nombre de Cruz Conde una fachada de la céntrica vía
Rótulo con el nombre de Cruz Conde una fachada de la céntrica vía-VALERIO MERINO

El trabajo del PP, que ha iniciado hace una semana una campaña de recogida de firmas en la vía pública contra las modificaciones que plantean el PSOE e IU, da datos acerca de la opinión de los ciudadanos en función de su recuerdo de voto en las últimas elecciones municipales.

La principal conclusión es que sólo entre quienes respaldaron a Ganemos —la marca de Podemos en la provincia— en mayo de 2015 hay una mayoría que apuesta por el retoque del callejero. Así, el 61 por ciento de este grupo es favorable a las intenciones del bipartito —que cuenta en el Pleno con el auxilio de la filial de la formación de Pablo Iglesias—, mientras que el 9,3 por ciento dice que está en contra y el 16,8 por ciento que le da igual.

Curioso es observar las respuestas de los votantes de Izquierda Unida: sólo el 18 por ciento de quienes confiesan que le dieron su confianza a Pedro García en los comicios locales de hace dos años y medio se encuentran por la labor de aplicar la ley de Memoria Histórica con todas sus consecuencias. Entre ellos, quienes contestan que no les parece bien que Cruz Conde, Vallellano y Cañero pasen al olvido o quienes tienen una opinión indiferente suman el 70 por ciento del grupo, a razón del 34 y el 36 por ciento.

El PSOE, más airoso

Algo más airoso sale el PSOE. Los votantes socialistas preguntados en el sondeo elaborado por el PP afirman en un 36,8 por ciento de los casos que sí quieren que los tres nombres citados no aparezcan más en el callejero; ganan, con todo, los contrarios a las consecuencias de la ley de Memoria Democrática de Andalucía y los indiferentes, ya que suman el 61 por ciento de las opiniones recabadas (43,7 y 18,3 por ciento respectivamente).

Mucho más compactas son las posiciones que en relación a este tema albergan los votantes del PP y de Ciudadanos. Los seguidores del primero de los dos partidos responden en un 96 por ciento de los casos que el callejero tiene que quedarse sin que nadie lo toque y ninguna entre las personas preguntadas en el sondeo quiere que haya cambios; sólo el 4 por ciento dice que le da igual lo que haga el Consistorio. Entre los fieles a la formación naranja, el 80,5 por ciento declaran que están en contra de las modificaciones en el nomenclátor, mientras que el 12 por ciento se muestra indiferente.