CONSECUENCIA DE LA SEQUÍA

El 65 por ciento de los pantanos de Córdoba no llega ni a la mitad de su nivel de ocupación

El agua embalsada en la cuenca del Guadalquivir es la más baja de la última década

Pantano de San Rafael de Navallana
Pantano de San Rafael de Navallana - ABC

La situación de los embalses de la cuenca del Guadalquivir empieza a ser preocupante. El agua embalsada es la más baja de los últimos diez años, según fuentes de la Confederación Hidrográfica de Guadalquivir (CHG), que señala que a fecha de hoy los pantanos acumulan 4.082 hectómetros cúbicos, un 1 por ciento menos que la semana pasada y un 11 por ciento menos con respecto a la misma semana de 2015, en la que se registraron 4.944 hectómetros cúbicos.

Y peor aún, el agua embalsada en los pantanos de la cuenca del Guadalquivir es casi un 5 por ciento inferior a la registrada hace una década, cuando se registraron 4.441 hectómetros cúbicos. Por entonces, el nivel de ocupación era de un 55 por ciento frente al 50,3 por ciento actual.

Pantanos a la mitad

La situación de los pantanos con cabecera en la provincia de Córdoba sigue la misma tendencia. Así, de los 17 embalses cordobeses, 11 de ellos no llegan siquiera a la mitad de su nivel de almacenanmiento, según los datos de la CHG. O lo que es lo mismo, el 65 por ciento de los pantanos cordobeses presentan unas cifras alarmantes si continúa la situación de sequía y el otoño se presenta poco lluvioso.

Especialmente preocupante es la situación del pantano de Iznájar, el mayor de Andalucía y que actualmente se encuentra al 43,9 por ciento de su nivel. La capacidad podría verse reducida aún más en los próximos días si prospera la iniciativa del PSOE para hacer un trasvase a los pantanos de la cuenca del Guadalquivir con cabecera en Málaga para garantizar el consumo de varios municipios.

El año agrícola que está a punto de cerrarse (se contabiliza tomando como punto de partida septiembre) se cerrará con unos índices parecidos a los del año pasado. Y todo gracias al revulsivo que supuso el agua caída la pasada primavera tras un otoño e invierno por debajo de la media.

En este sentido cabe destacar los 270 litros caídos entre marzo y mayo frente a la media de 130. Así, frente a los 550 litros por metro cuadrado del periodo 2014-15, según los datos de la estación de medición del Aeropuerto de Córdoba, este año se cerrará con solo 10 litros más por metro cuadrado.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios