SANTO SEPULCRO

La restauración de la Inmaculada se prolongará hasta Semana Santa

La imagen, del siglo XVIII, está siendo intervenida por Silvia Ortego y Antonio Daniel Comas

Inmaculada Concepción del Sepulcro
Inmaculada Concepción del Sepulcro - VALERIO MERINO
R. C. M. - abccordoba Córdoba - Actualizado: Guardado en:

La bella imagen de la Inmaculada Concepción, titular de la cofradía del Santo Sepulcro y retirada del culto el pasado 3 de agosto, no podrá estar totalmente restaurada para su festividad el próximo 8 de diciembre. Así lo ha anunciado la hermandad el Viernes Santo, que ha colgado en su página web un minucioso informe con el diagnóstico y tratamiento de la talla, que presenta un estado de conservación «muy deficiente» y que está siendo intervenida por Silvia Ortego y Antonio Daniel Comas.

Según el estudio, la escultura presenta «los daños comunes de una imagen realizada para el culto, sometida a numerosas manipulaciones y cambios a lo largo de su historia material, además de los daños naturales propios del envejecimiento de los materiales y oscilaciones de la humedad y temperatura a la cual se expone».

Entre los daños que presenta la Inmaculada se encuentra «la acumulación de suciedad superficial, barnices oscurecidos, restos de cera, golpes y pérdidas de fragmentos de la talla, así como de los estratos de policromía en numerosas zonas». No obstante, según el informe, una de las prioridades concierne a la tabla de madera trasera «muy atacada por insectos xilófagos, lo que puede debilitar más el soporte si su acción continúa», por lo que debe ser abordada «inmediatamente».

Problemas de estabilidad

Por otro lado, otro aspecto importante hace referencia a la «incorrecta sujeción de la virgen a la peana, mediante un sistema primitivo consistente en un listón de madera introducido en la nube y la peana a través de un hueco, sin más afianzamiento, lo cual aporta gran inestabilidad y por ende, futuros daños estructurales a la imagen», señalan los restauradores en su escrito.

La talla de la Inmaculada, de autor anónimo, también presenta movimientos de ensambles en varias zonas, como en la mascarilla. Al mismo, tiempo, contiene una gran cantidad de clavos que están agudizando el deterioro de la imagen. Concretamente, en las fotografías aportadas por los restauradores se aprecia uno en el cuello que está provocando un daño considerable a la imagen. La deficiente sujeción de las manos al cuerpo es otro de los elementos que se compondrán con la sustitución de las espigas actuales por otras nuevas.

Entre los aspectos que han llamado la atención de los restauradores está la media luna a los pies de la imagen. «Dos grandes orificios que atraviesan la nube por sus laterales, lo que nos puede indicar que en épocas pasadas la actual media luna no fuese la que originalmente figurara en la base de la imagen, sino que podría tratarse de una forma iconográfica de representar la media luna a los pies, dejándose ver solo los picos de la misma atravesando la nube, y no por completo como la actual añadida a la parte frontal de la nube, como se puede observar en otras tallas del siglo XVIII, como, por ejemplo, la imagen de la Purísima de Puente Genil», reza el escrito.

En cuanto a la policromía superficial, la imagen «presenta una alteración cromática, debido al concurso de diferentes sustancias exógenas al original, tales como: acumulación de polvo y suciedad, grasas, restos de cera fundida, excrementos de insectos, barnices cuya resina ha oxidado, repintes de color y pintura dorada de intervenciones anteriores».

La intervención erradicará los insectos, mejorará los sistemas de sujeción y limpiará la policromía, entre otros aspectos

Expuestos los daños, Ortego y Comas desgranan las intervenciones correspondientes en este documento. Comenzando por erradicar los insectos xilófagos mediante anoxia (envoltura hermética de la pieza para eliminar el oxígeno interior), la retirada de los clavos, la mejora en la sujeción de la estructura, el saneamiento de las grietas, la reparación de los fragmentos desaparecidos de la peana dorada o un nuevo sistema de anclaje de la imagen a la peana y de ésta a una estructura de altar o procesional. Sobre la policromía, se procederá a una limpieza media, que básicamente afectara a la capa superficial, no llegando a intervenirse pintura original.

Para todo este proceso, la hermandad calcula que se necesitarán varios meses más, por lo que la imagen de la Inmaculada Concepción no estará terminada hasta la próxima Semana Santa. No obstante, para sus cultos en diciembre habrá concluido el tratamiento contra los xilófagos.

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