El Resucitado, saliendo desde la parroquia de Santa Marina
El Resucitado, saliendo desde la parroquia de Santa Marina - ARCHIVO
HISTORIA

La primitiva procesión del Resucitado de la parroquia de Santa Marina de Córdoba

La organización, desde finales del siglo XVI, corría a cargo de la hermandad de las Ánimas del Purgatorio

CÓRDOBAActualizado:

Cada Domingo de Resurrección, Nuestro Señor Resucitado y María Santísima de la Alegría ponen el punto y final a la Semana Santa de Córdoba. Una procesión que parte desde la parroquia de Santa Marina y que recorre las principales calles de la ciudad. Sin embargo, antes de la existencia de la actual hermandad, la parroquia de Santa Marina ha estado relacionada tradicionalmente con la celebración y la procesión de Jesús Resucitado desde finales del siglo XVI.

La cofradía se llegó a conocer con el título de «Nuestro Señor Resucitado y Benditas Ánimas»

Así lo recoge el libro «La Pasión de Córdoba», publicado hace algunos años por ABC con el patrocinio de Cajasur. La celebración de la fiesta y la salida procesional del Resucitado corría a cargo de la hermandad de las Ánimas del Purgatorio, que tenía su sede en la parroquia de Santa Marina. De hecho, tal es la importancia que esta celebración tuvo para la corporación, que a partir del siglo XIX la cofradía se llegó a conocer con el título de «Nuestro Señor Resucitado y Benditas Ánimas».

Ramírez de Arellano recogió que las reglas de la cofradía de las Ánimas del Purgatorio de Santa Marina fueron aprobadas por el obispo de la Diócesis el 15 de junio de 1585. La hermandad ganó popularidad rápidamente tras su fundación, una vitalidad que se mantuvo a lo largo de todo el siglo XVII. Los hermanos de esta cofradía, tal y como señalan sus reglas, tenían la obligación de celebrar en el templo parroquial el Domingo de Resurrección una función solemne con sermón y una procesión por las calles del barrio. Tal era el esplendor que llegó a tener esta procesión, que en algunas épocas se llegaron a cubrir las calles con romero y juncia al paso de la misma.

Primitivas imágenes

La primitiva imagen del Resucitado aparecía descrita en el inventario de la hermandad en el año 1640. «Una hechura de Nuestro Señor Jessuchristo Resucitado que está en su caxa de madera a modo de tabernáculo en la capilla de las Ánimas de la dicha cofradía con una banderita de tafetán encarnado». Igualmente, esta cofradía procesionaba una imagen de la Virgen, donada en los años 30 del siglo XVII por la esposa del hermano mayor Luis Delgado Botijón. «Una hechura de Nuestra Señora de estatura de una mujer con una basquiña de rasso amarillo y jubón de ajedreçado de seda que se declaró el dicho Luis Delgado averle dado de limosna de Anna de Montemayor que fue su mujer difunta».

Una corporación la del Resucitado que tuvo una serie de altibajos a lo largo de los siglos, pero que sin embargo, a través de la actual hermandad reorganizada en 1927 en la misma parroquia de Santa Marina, la celebración de la Resurrección del Señor ha llegado hasta nuestros días.