HISTORIA

¿La primera fotografía de la Virgen de Linares?

El cofrade Miguel Arroyo descubre una instantánea de la Purísima ataviada con el conjunto que le regaló la reina Isabel II

Fotografía antigua de la Virgen de Linares
Fotografía antigua de la Virgen de Linares - ABC
R. C. M. - abccordoba Córdoba - Actualizado: Guardado en:

La hermandad de la Virgen de Linares de Córdoba acaba de incorporar un documento histórico a su patrimonio tras el descubrimiento por parte del cofrade Miguel Arroyo García de la primera fotografía documentada de la Purísima Concepción. Una instantánea realizada por Joaquín Oses y Cruz entre los años 1878 y 1881 en la que la imagen mariana aparece vestida con el conjunto que le regaló la reina Isabel II. Una impronta inédita hasta la actualidad a la que ha tenido acceso en primicia ABC.

En su investigación, Arroyo explica que «en 1881, el padre Juan Bautista Moga, de la Compañía de Jesús, tuvo la curiosidad de levantar la vestidura que entonces envolvía a la imagen y observó la media luna que esta tiene a sus plantas, convenciéndose con gran júbilo de que la Virgen de Linares representaba el misterio de la Inmaculada Concepción». Descubierto este hecho, Moga informó al gobernador eclesiástico, Camilo de Palau, y se conformó una comisión con distintas personalidades de relevancia de la ciudad.

De esta forma, «el 4 de septiembre de 1881, a las cinco de la madrugada, parte la comisión hacia el santuario para llevar a cabo el estudio de la sagrada imagen. Allí fueron recibidos por toda la Junta directiva de la cofradía. En primer lugar celebraron una misa presidida por el padre Moga y Camilo de Palau. Éste subió después al camarín, acompañado de otros concurrentes, y la Virgen quedó despojada de sus vestiduras, desprendida de la peana y conducida lentamente a la sacristía, donde fue colocada en una mesa, frente a una ventana, con objeto de que pudiese ser estudiada a buena luz y fotografiada al detalle», expone el documento escrito por Arroyo.

En septiembre de 1881 a las cinco de la madrugada la comisión parte hacia el santuario para hacer un estudio de la imagen

En la investigación también se cuenta cómo dos años más tarde, el 10 de junio de 1883, tiene lugar la fiesta que anualmente le dedicaba a la Purísima Concepción de Linares el Cabildo eclesiástico, como patrono del Santuario. Fue sacada en procesión y posteriormente se colocó en un altar improvisado al efecto, con objeto de proceder a despojar de las vestiduras a la imagen. «La ceremonia fue seguida por cientos de romeros en un llano del santuario ornamentado con multitud de banderas, escudos, gallardetes y arcos de flores silvestres», describe Arroyo. 

A partir de este momento, ya se muestra la Santísima Virgen tal y como la conocemos hoy, pero sin los rayos actuales, que se añadieron un siglo después en la restauración que llevó a cabo Miguel Arjona en 1994. Sólo volverá a aparecer revestida en contadas ocasiones para algunas procesiones de mitad del siglo XX  y en un reportaje previo a la última restauración.

Datación

Teniendo en cuenta estos matices históricos, Miguel Arroyo concluye situando la realización de esta fotografía entre los años 1878 y 1881, ya que «la instantánea más antigua que conservaba la hermandad hasta ahora era de 1881, del mismo autor, quien la realizó el 4 de septiembre de ese año con motivo del estudio por parte de la comisión y la imagen aparece ya luciendo la talla original, despojada de las vestiduras».

En este sentido, para el investigador, el fin del Padre Moga era difundir la iconografía primitiva de la Inmaculada Concepción de la Virgen, como buen jesuita, en una atmósfera cercana a la proclamación del Dogma en 1854 por el Papa Pío IX. Por tanto, «no tendría sentido que una vez hecho el estudio, se volviese a extender la imagen de la Virgen revestida», según Arroyo. Además, éste añade que «posiblemente, estemos ante la fotografía documentada más antigua de la Purísima Concepción de Linares y de cuantas existen relativas a devociones cordobesas, pues la mayoría de testimonios gráficos de esta temática durante el siglo XIX los encontramos ya en la última década».

Vestimenta

En cuanto a la instantánea, además del conjunto, regalo de la reina Isabel II, quien en 1863 acepta el nombramiento de «protectora y hermana mayor perpetua de la hermandad», la Virgen de Linares luce una toca de tul blanco bordada en hilillo de oro fino, donada a la Virgen también en la década de los 60 del siglo XIX. Llama la atención un juego de coronas de plata que actualmente no posee la hermandad y que pudieran ser las que cede, manteniendo la propiedad, Salvadora Basabru y Ruiz del Burgo en 1865 y que, posteriormente, en 1885, son reclamadas por su hija, la Condesa de Casillas de Velasco y devueltas por parte de la corporación.

Un descubrimiento por azar

Toda esta investigación ha sido posible gracias a la adquisición de esta imagen por el joven cofrade malagueño Carlos Moreno Porras, quien, sin saber de qué imagen se trataba, la consiguió en un anticuario de Málaga, casualmente, la tierra del autor de la fotografía. Una vez en sus manos, se puso en contacto con Miguel Arroyo para conocer la advocación de la Virgen que aparecía en la misma. Rápidamente identificada por Arroyo como la Virgen de Linares, éste abrió una investigación para averiguar los entresijos históricos de esta estampa, encontrándose con el entusiasmo de Rafael Reyes, actual hermano mayor de la cofradía de la Purísima Concepción de Linares, que ha puesto todas las facilidades para ayudar a la investigación.

Joaquín Oses y Cruz nace en 1839 en Málaga. Se inició muy joven en la profesión junto a su amigo, también malagueño, Ramón Sánchez Navarro, en Madrid, en la década de 1860. Cuando volvió a Málaga a mediados de la década siguiente, era ya un avanzado profesional. En noviembre de 1878 abrió también estudio en Córdoba, en la calle Gondomar, donde a su vez llegó a ser el fotógrafo más respetado de su época. Permanece activo en nuestra ciudad hasta el año 1892, falleciendo un año después.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios