Costaleros escuchando las indicaciones del capataz
Costaleros escuchando las indicaciones del capataz - ABC
COSTALEROS

¿Qué gratificaciones recibían los costaleros de Córdoba en el XVIII?

Las hermandades los reconocían con alimentos o limosnas en metálico

CÓRDOBAActualizado:

El trabajo realizado por las cuadrillas de portadores estaba muy reconocido dentro de las cofradías cordobesas. Durante el siglo XVII y primera parte del XVIII, las gratificaciones e invitaciones en favor de los portadores eran la tónica predominante en las hermandades.

Según indica un libro de Francisco Mellado, algunos de los agasajos que recibían los portadores de las hermandades como el Santo Sepulcro eran «bizcochos de canela o mistela». Por ejemplo, en las cuentas de 1716 de la cofradía podía leerse la siguiente partida: «Cuarenta reales del importe de ocho libras de bizcocho de canela, que se regaló a las que llevaron el paso de la Virgen».

Asimismo, otra variante de gratificación era la que se hacía en concepto de limosna, como la que entregó en 1778 la cofradía de Jesús Nazareno a los hermanos de la Congregación de San Jacinto por ayudar a los cofrades a llevar el paso del Señor. La corporación pagó 20 reales a cuatro soldados de artillería por llevar el paso de San Juan en 1786.

Esta presencia de militares portando las andas era indicativa de las dificultades que tenían las cofradías para llevar los pasos con sus propios cofrades.

Como indica el libro, las reglas fundacionales de las cofradías albergaban la importancia de portar las andas en la época. En Córdoba, se podrían encontrar en las reglas de la cofradía de las Angustias de 1570 o en las de Jesús Nazareno de 1579.