HISTORIA

La «desconocida» Virgen del Pilar de la hermandad del Nazareno de Córdoba

La imagen, atribuida a Pedro de Mena o su círculo, se conserva en un pequeño retablo del templo

Virgen del Pilar que se venera en la capilla de Jesús Nazareno
Virgen del Pilar que se venera en la capilla de Jesús Nazareno - ARCHIVO
R. C. M. - abccordoba Córdoba - Actualizado: Guardado en:

La devoción a la Virgen del Pilar es una de las más conocidas y difundidas a lo largo de toda la geografía española. En Córdoba, existe una interesante representación de la imagen que se venera en Zaragoza, y que suele pasar desapercibida para el gran público. Se trata de una pequeña talla, atribuida al escultor granadino Pedro de Mena o su círculo, y que se venera en la capilla de Jesús Nazareno.

Según el cofrade Fermín Pérez, la imagen llegó hasta la hermandad del Nazareno en los años 80 del siglo XVII, fruto de la donación de un marqués. La Virgen, en un corto espacio de tiempo, tuvo una acogida devocional muy grande, llegándose a realizar un retablo en su honor. Este retablo, una obra elaborada en yeso y que ya no se conserva, fue donado por el corregidor Ronquillo Briceño, muy unido por aquel entonces al Padre Cristóbal de Santa Catalina.

Tanta fue la devoción que atesoró la imagen, que la corporación instituyó una novena en su honor. «Este era el único culto mariano interno que se hacía en la cofradía, llegándose a realizar hasta mediados del paso siglo XX», aseguró Fermín Pérez. La obra, una Virgen de tamaño académico, está enmarcada dentro de la estética de la escuela de Mena. Actualmente la imagen se conserva en un antiguo retablo dedicado a San José, desde la remodelación de la iglesia en la segunda mitad del siglo XIX. Dicho retablo, de una bella factura, está atribuido al retablista cordobés Marcos Sánchez de Rueda, de principios del siglo XVIII. Asimismo, su antiguo retablo desapareció, ya que los hermanos de aquel momento lo consideraron de «un escaso valor artístico».

Fermín Pérez señaló que «ésta imagen de la Virgen fue en realidad la gran devoción mariana de la cofradía», ya que la Dolorosa de la corporación «sólo procesionaba en Semana Santa, sin celebrar cultos internos de ningún tipo durante el resto del año». Por otro lado, Pérez manifestó que la novena en honor de la Virgen del Pilar dejó de organizarse no por una falta de devoción, sino por «desidia». De hecho, la imagen presidía un rosario de la aurora hasta hace dos años. La Virgen del Pilar de la hermandad del Nazareno ha sido una de las devociones históricas de la ciudad, que con el paso del tiempo ha perdido su importancia hasta caer casi en el olvido.

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