Interior de la Catedral durante la función principal
Interior de la Catedral durante la función principal - Álvaro Carmona
ACTUALIDAD

El Cristo de la Expiración regresa a San Pablo

El obispo de Córdoba, en su homilía, ha destacado que «la vida es aburrida e insoportable si Dios no está presente»

CórdobaActualizado:

Un instante histórico. Cientos de devotos han sido testigos de la llegada del Cristo de la Expiración y María Santísima del Silencio al altar mayor del primer templo de la Diócesis. Allí, presidiendo la eucaristía, el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, ha oficiado la función principal de instituto junto a los titulares de la corporación de San Pablo, este año con un motivo especial por ser el centenario de su refundación.

Sobre las 13.30 horas, una vez concluida la eucaristía, la hermandad ha retornado hacia su sede canónica, que llegará sobre las 15.30 horas.

El prelado cordobés ha trasladado a los hermanos y devotos un mensaje de paz y oración durante la homilía. En sus palabras ha destacado la pregunta que transmite el Evangelio de San Marcos sobre el día a día de Jesús, su atención a los pobres, su cercanía a los enfermos, pero también su predicación. «La vida es aburrida e insoportable si Dios no está presente», ha expresado en referencia a la necesidad de acercarse a él para que con su amor «sanen los corazones destrozados»

En la segunda parte de su homilía se ha dirigido a los hermanos de la Expiración, que celebran sus cultos extraordinarios. Les ha indicado que llevar el paso por las calles de Córdoba también es anunciar el evangelio que apunta San Pablo en su primera carta a los corintios. Asimismo, ha destacado también la obra social de la hermandad, en el sentido de ayudar a los que más lo necesitan como hacía Jesús.

Finalmente, también ha hecho alusión a la campaña de Manos Unidas «comparte lo que importa» que se celebra en estos días, en la que ha pedido colaboración para paliar los problemas de hambre en el mundo.