Coronación canónica de Nuestra Señora de las Angustias
Coronación canónica de Nuestra Señora de las Angustias - LADIS HIJO
CONMEMORACIÓN

La coronación canónica «exclusivamente religiosa» de las Angustias de Córdoba

La imagen de Juan de Mesa recibió la distinción en San Pablo hace treinta años

CÓRDOBAActualizado:

Algún tiempo después del 11 de octubre de 1987, el entonces obispo de Córdoba, José Antonio Infantes Florido, recordaba la jornada junto al hermano mayor de las Angustias, José Murillo Rojas, y ensalzaba el buen recuerdo de la coronación canónica que se celebró aquel día como «exclusivamente religiosa». Se cumplen treinta años de una jornada que pasó a la historia de la hermandad decana y de la Semana Santa de Córdoba.

La idea de coronar canónicamente a Nuestra Señora de las Angustias ya se había planteado a mediados del siglo XX, pero entonces no se produjo. La imposición de la corona actual a la imagen, en 1953, fue un acto lleno de solemnidad, pero para la distinción oficial habría que esperar más tiempo. Retomó el proyecto José Murillo cuando se eligió como hermano mayor en 1986, y el obispo aceptó con entusiasmo la idea. No faltaban motivos: la devoción a la Virgen de las Angustias se había mantenido en Córdoba ininterrumpida desde la fundación de la hermandad en 1558 y sobre todo desde la llegada de las imágenes de Juan de Mesa en 1627.

Procesión con peana

La hermandad preparó un programa de actos formativos y culturales y la jornada del 11 de octubre de 1987 estuvo marcada por la sobriedad y profundidad. No se trasladó a la Virgen a ningún otro templo: se coronó en San Pablo, con la misma pieza (restaurada y enriquecida) que ya tenía. El propio obispo se la impuso ante un templo absolutamente lleno y luego hubo una procesión, en que las imágenes fueron sobre su peana del siglo XVIII y unas andas.

Recorrieron el Centro de la ciudad y visitaron dos conventos: el de las Madres Capuchinas y el de las Jerónimas de Santa Marta, que fueron las madrinas de su coronación, y con las que la cofradía está muy unida. Era la segunda imagen de la ciudad coronada, tras la Virgen de los Dolores, y la quinta en la diócesis, en los años en que la distinción tenían un carácter más extraordinario. Ahora su hermandad recordará este día con varios actos, entre ellos un besamanos, que en ocasiones coincide con el aniversario de una coronación en la que el sentido religioso primó sobre todo.