La Reina de los Ángeles junto a San Juan Evangelista
La Reina de los Ángeles junto a San Juan Evangelista - VALERIO MERINO
ICONOGRAFÍA

El «abrazo» de San Juan a la Reina de los Ángeles de Córdoba

El discípulo amado suele aparecer de esta forma junto a la Dolorosa del Císter

CÓRDOBAActualizado:

La Semana Santa de Córdoba cuenta con varios pasos de palio donde la Virgen aparece junto a San Juan. Este es el caso de las hermandades de Pasión y el Santo Sepulcro, donde el discípulo amado aparece junto a la Dolora en cuestión. Aunque si hay una representación que destaca especialmente es la del paso de palio de la Reina de los Ángeles, de la hermandad de la Sangre, donde San Juan aparece «abrazando» a la Virgen.

Desde la primera salida procesional de la Dolorosa, a finales de los años ochenta, la imagen ha estado siempre acompañada por la figura de San Juan. De hecho, ambas tallas son obra del imaginero sevillano Luis Álvarez Duarte, fechadas en el 1980. Así las cosas, como suele ser habitual en este tipo de representaciones, la imagen del San Juan -efigiado como un hombre de rasgos juveniles y abundante caballera- aparece situado justo a la izquierda de la Reina de los Ángeles, confortándola.

Una iconografía muy característica

Precisamente este hecho es el que hace que el conjunto sea tan expresivo y característico, con elementos como la mirada a la Virgen, el delicado gesto de sostenerle su mano izquierda y la posición de su brazo derecho, que pasa sobre los hombros de la Santísima Virgen en una espontánea y tierna actitud de ternura. Sin embargo, aunque es habitual que se muestren de esta forma, la imagen de San Juan no siempre «abraza» a la Dolorosa, de manera que se da el caso de años en que no se contempla dicha estampa.

Sin duda, el «abrazo» del San Juan de la hermandad del Císter a la Reina de los Ángeles, es otro de los elementos más característicos de una de las hermandades más personales del Martes Santo y la Semana Santa cordobesa.