Luis Oliver mira el móvil y Jesús León resopla antes de la rueda de prensa
Luis Oliver mira el móvil y Jesús León resopla antes de la rueda de prensa - VALERIO MERINO
CRISIS

Los principales efectos de la «no» venta del Córdoba CF

El club entra en una fase de incertidumbre, que ya hasta denuncian los jugadores

CÓRDOBAActualizado:

La decisión de Carlos González (Azaveco SL) de dar un «no» por respuesta a la forma de pago de Jesús León y Luis Oliver (Aglomerados Córdoba SL) para la adquisición del paquete de acciones principal (98,7%) del Córdoba supone un mazazo para el futuro de la institución y del equipo, especialmente en el ámbito deportivo. Lo apuntó Oliver, un gestor que llega con el aval de «he subido a dos equipos a Primera, otro a Segunda, salvé al Extremadura con 14 puntos el año pasado y ahora puede luchar por subir».

La familia González, que contestó con un comunicado emitido por el Córdoba CF, defiende que pretende evitar los efectos perniciosos que pueda ocasionar este retraso a la compraventa del club e, indirectamente, al futuro del equipo blanquiverde en la lucha por la permanencia en Segunda. Pero, cuáles son los principales efectos colaterales que puede tener:

1. Imposible fichar

La principal e inmediata consecuencia para el conjunto blanquiverde llega en el mercado de invierno, que está abierto desde el pasado 1 de enero. El Córdoba ha sobrepasado el límite salarial impuesto por LaLiga, por lo que tiene que buscar un mecanismo para fichar. González, ahora mismo, no tiene capacidad para modificarlo. Solo sería posible con el traspaso de poder. Con el cambio de dueño, León y Oliver han avalado en LaLiga con dos millones de euros para compensar el déficit actual y gastar un millón en fichajes de invierno.

2. Permanencia casi imposible

Si no hay cambios en el equipo, lógicamente, la salvación será prácticamente imposible. Los jugadores que hay ya han demostrado, como colectivo, que no han dado el nivel. Solo 16 puntos en la primera vuelta y 39 goles encajados en contra. Con lo que hay, no habrá salida. El camino está marcado hacia la Segunda B, salvo giro inesperado en la segunda vuelta.

3. Prasa tiene mucho que decir aún

Carlos González, en enero, está prácticamente obligado a vender a Jesús León y Luis Oliver o no hacerlo. Prasa solo ha concedido la renuncia (informal) al derecho de tanteo sobre Aglomerados Córdoba, la empresa de León y Oliver. En el caso hipotético de que Azaveco, descartado ayer por ella misma, tuviera otro comprador tendría que volver a contar con la opinión de Prasa, que tendría la opción de activar el tanto o el retracto sobre esa operación. Por tanto, cualquier venta quedaría bloqueada si Prasa lo desea durante todo el período invernal e incluso podría reclamar una compensación económica para renunciar a sus facultades. Es decir, encarecería una teórica venta, ayer descartada por Azaveco, a un tercero distinto a Aglomerados Córdoba.

4. Enfado monumental en la plantilla

Los jugadores han recibido como un jarro de agua fría que la inestabilidad y la incertidumbre, perjudicial para su rendimiento en el campo, se prolongue en el tiempo. Es más, justo tras conocer que no se había producido la venta decidieron realizar el primer movimiento. Edu Ramos, como cabeza visible del vestuario, anunció en Cope Córdoba que la plantilla todavía no había cobrado la nómina de enero. El centrocampista, justo después de conocerse su versión, recibió el cobro de la mensualidad. Por tanto, salió de nuevo públicamente para comunicarlo. Sin embargo, es evidente ya recelo en el vestuario con los González. Javi Lara lo escenificó pidiendo «estabilidad y tranquilidad» que brilla «por su ausencia», así solicitó que «no lo dejes morir».

5. Ambiente insoportable de la afición

Lo más probable es que la afición del Córdoba pueda avanzar en su camino de protesta y rechazo hacia los actuales propietarios si la venta no se concreta. El cordobesismo ya se ha mostrado beligerante con los González en los últimos meses con actividades de protesta de todo tipo. Ahora, esas acciones reinvidicativas podrían multiplicarse dentro y fuera del campo durante los partidos o incluso en actos públicos de la ciudad. Una afición contra la propiedad tampoco facilita el camino para la salvación.