El entrenador interino del Córdoba CF, Jorge Romero (de negro), en el entrenamiento del martes
El entrenador interino del Córdoba CF, Jorge Romero (de negro), en el entrenamiento del martes - VALERIO MERINO
ANÁLISIS

Entrenador que sube del filial del Córdoba CF: una actuación tan repetida como fracasada

Ninguno de los cuatro técnicos que ascendió del B al primer equipo logró el objetivo

CÓRDOBAActualizado:

Jorge Romero tomó ayer el control de la primera plantilla del Córdoba CF. Es el quinto técnico que sube al primer equipo desde el filial. Ninguno de los técnicos que llegaron del Córdoba B a la primera plantilla consiguió el objetivo trazado por el club. Además se convierte en el undécimo preparador de la era Carlos González. Llega con la idea de recuperar un modelo de juego ofensivo más parecido al estilo de Luis Carrión que al que intentó implantar Juan Merino.

Lo más curioso es que el nuevo responsable del vestuario cordobesista llega del Córdoba B. No es una novedad en el «modus operandi» de González. Romero es el quinto entrenador del filial que asciende al banquillo del primer equipo entre los 11 técnicos que ha tenido Carlos González en las siete temporadas que lleva al frente del club.

Ninguno de los cuatro técnicos que promocionaron del filial al primer equipo del Córdoba CF consiguió el objetivo trazado esa temporada por la sociedad anónima deportiva. Por tanto, es una acción muy repetida por González, pero, a la luz de los datos, muy poco efectiva. Rafael Berges fue el primero en ascender en la temporada 2012-13. El equipo venía de haber logrado el play off de ascenso a Primera con Jémez. El objetivo era repetir. No pudo hacerlo. En la jornada 33 finalizó su estancia.

Al curso siguiente, Pablo Villa suplió a Esnáider. La misión también era lograr la promoción de ascenso. El técnico se marchó fuera de la zona de play off, aunque estaba a solo tres puntos. El tercer ascenso lo vivió José Antonio Romero en Primera. Llegó como última bala para salvar al equipo. Estuvo 11 jornadas sin ganar y bajó a Segunda.

Luis Carrión tomó el control el año pasado para llevar al equipo a las eliminatorias de ascenso en sustitución de Oltra, pero apenas pudo salvarlo del descenso a Segunda B a falta de dos jornadas. Ahora, Romero tiene la misión de sacar al equipo de la zona de descenso.