Jona Medía intenta regatear a Oier en el choque contra Osasuna
Jona Medía intenta regatear a Oier en el choque contra Osasuna - VALERIO MERINO
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El Córdoba CF de Juan Merino se olvida de marcar

Los blanquiverdes solo anotaron un gol ante el Numancia en los cuatro partidos con el técnico

CÓRDOBAActualizado:

Los nefastos números defensivos del equipo cordobesista (27 goles encajados en 14 jornadas de Liga) han conducido a los sureños hacia los puestos de descenso a Segunda División B. Sin embargo, la parcela ofensiva ha reflejado cifras aún más preocupantes desde que Juan Merino se hiciera cargo de la entidad. El Córdoba CF ha marcado solo un gol en los cuatro duelos dirigidos por el nuevo míster y ha sido desde el punto de penalti. Dicha pena máxima, muy rigurosa por falta de Escassi sobre Sergio Aguza, la transformó Jona Mejía ante el Club Deportivo Numancia para conceder el único tanto hasta ahora registrado.

Merino apostó nada más llegar por un sistema 4-4-2 con el ariete malagueño y Sergi Guardiola en punta. Esa formación la presentó en el Nuevo Carlos Tartiere después de cuatro sesiones de entrenamiento. La presión y la intención fueron a más hasta el mazazo que supuso el 1-0 del Real Oviedo. Guardiola anotó en propia puerta a la salida de un córner, infortunio que dejó visto para sentencia el duelo debido a la fragilidad mental del vestuario. Johannesson certificó la derrota del Córdoba CF ya en los últimos minutos. Pese a ello, a la entidad se le vio una ligera y sustancial mejoría que no quedó refrendada posteriormente.

La visita del Numancia a El Arcángel ofreció ese único gol a favor ya comentado. No arrancó mal la cita para los blanquiverdes con buenas acciones por los costados y remates lejanos de Dani Pinillos y Edu Ramos. No obstante, Manu del Moral rompió las tablas y trajo consigo el nerviosismo a la parroquia local. La reacción llegó desde los once metros, pero minutos antes la impidió el palo tras cabezazo de Sergi Guardiola. Esa intención ofensiva fue poco a poco menguando hasta la sabida igualada.

El compromiso que mostró la absoluta carencia de creación y pegada aconteció en Lorca. El pasotismo instaurado durante el primer acto no contentó a nadie, y menos a un Merino que reconoció que hubiera cambiado «a siete u ocho jugadores» en el receso. El guardameta Dorronsoro vivió un plácido partido mientras sus compañeros sí buscaban la meta de Pawel Kieszek. El cambio al 4-2-3-1 con la entrada de Sergio Aguza por Jona dio algunas opciones al Córdoba. El propio Aguza y João Afonso inquietaron al contrario. Pero la más clara fue para Carlos Caballero a centro de Jaime Romero. El centrocampista no conectó el esférico propiciando que en la siguiente acción se perdiera la contienda con el gol de Onwu.

El 3-5-2 dispuesto ante Osasuna no complicó la existencia a los de Diego Martínez. El entrenador de la disciplina navarra admitió en sala de prensa que se esperaba ese cambio al haberlo empleado Merino durante su etapa al frente del Nástic de Tarragona. Sergio Herrera, arquero visitante, apenas tuvo que intervenir y Xisco Jiménez dejó patente que la pegada rojilla les puede conducir a Primera División sin muchos problemas.

Un gol en cuatro partidos, tantos encajados en todas las citas y un punto de doce posibles son los datos que devaluaron el posible «efecto revulsivo» de Merino. Mientras tanto, el primer tercio competitivo voló dejando una sensación de hastío y melancolía por tiempos pasados donde Florin Andone o Xisco daban victorias a base de dianas.