VALERIO MERINO
TRASPASO DEL CLUB

De Aldama y otras ventas frustradas del Córdoba CF

El madrileño intentó adquirir el club, pero se le olvidó un detalle: «Pagar», dijo Salinas entonces

CÓRDOBAActualizado:

El día 1 de diciembre de 2010 comenzó el terremoto que convulsionó la actualidad del Córdoba CF y que arrasó durante dos meses con titulares y horas de radio y televisión. El club había colgado unas semanas antes de nuevo el cartel de «se vende» tras entregar un cuaderno de venta a varios grupo empresariales, pero ese día le fijaba un precio: 8 millones de euros, que hoy sigue siendo válido y que se corresponde con el valor de la deuda prevista a 30 de junio de 2011. Tres meses después del terremoto de la posible venta, el Córdoba está en la misma situación inicial: sin venderse, a pesar de que ha tenido varios compradores interesados.

Dos «inversores» han estado muy cerca de hacerse con el control de las acciones de Prasa en la entidad blanquiverde, pero ninguna certificó con dinero su indudable interés. Augusta Business Capital y Signum Inversiones pudieron ser los nuevos propietarios del club. El capital italiano era el reclamo de Augusta. El abogado granadino Enrique Rodríguez era el representante jurídico. Alessandro Gaucci, además de intermediario, se proclamaba futuro director deportivo. El Catania estaba detrás de la operación, que comenzó a gestarse en agosto y que entró en ebullición en diciembre.

El club italiano aportaba el capital, asesoramiento técnico y jugadores. El presidente de Prasa, José Romero, estrechó el 22 de diciembre la mano de Pietro lo Monaco, consejero delegado del Catania. El Córdoba anunció el acuerdo en su web oficial.

Hubo un problema: salió públicamente el nombre del presidente del Catania, Antonino Pulvirenti. Mientras Gaucci y Lo Monaco bridaban con champán de vuelta a Roma en el avión privado de Pulvirenti, las televisiones italianas anunciaban el acuerdo. El dueño del Catania, en pleno proceso de refinanciación de la deuda de su holding empresarial, Finaria, no obtuvo el beneplácito de los bancos para enviar al Córdoba CF 8 de los millones prestados. El Catania anunció el 23 diciembre en un comunicado oficial que no compraba el Córdoba.

Los dirigentes blanquiverdes ganaron tiempo y nunca dieron por cerrada oficialmente la venta con Augusta. Eso sí, antes de final de 2010, también se intuía el epílogo con los italianos porque el Córdoba ni siquiera había enviado al Consejo Superior de Deportes la solicitud de autorización de la venta.

De Aldama, otra pifia

Entonces, comenzaron a hablar con Víctor de Aldama. El 3 de enero, de hecho, entró oficialmente en escena. La cúpula del club se reunió con el madrileño en las instalaciones de El Arcángel. Los contactos se intensificaron en los siguientes días, pero se aplazó cualquier movimiento hasta la semana siguiente. Mientras, se continuó coqueteando con Augusta, que buscó inversores a la desesperada el 10 y el 11 de enero. No los consiguió.

De Aldama ganó fuerza esos días. Tanto, que el 12 de enero firmó ante notario la adquisición del Córdoba. El proceso de traspaso del club se quedó pendiente de que el empresario madrileño ingresara tres millones en la cuentas del club. El acuerdo también se anunció en la web oficial del Córdoba, e incluso se realizó una rueda de prensa en la sede de Prasa. De Aldama explicó que le acompañó, entre otros, el magnate ecuatoriano Isidro Romero Carbo, ex presidente del Barcelona de Guayaquil.

Una semana después, De Aldama se desplazó a Córdoba, con la intención de certificar que tenía el dinero y hacerse con el control del Consejo. A Romero no le parecieron suficientes las garantías presentadas por el madrileño y, lógicamente, no le dejó tomar las riendas del club.

Al menos, el acuerdo salvaba la responsabilidad de los, entonces, 15 consejeros, por un posible incumplimiento de la obligación legal de adoptar las medidas para restablecer el equilibrio patrimonial o iniciar el largo proceso de disolución de la SAD.

Durante semanas, Prasa le dio múltiples plazos a De Aldama, que éste incumplió sistemáticamente. Las explicaciones del madrileño, de todo tipo: «Que el dinero sale de Ecuador, que tiene que pasar por EE.UU., que llegará en breve»... Pero, lo cierto es que nunca llegó.

José Romero dio un golpe sobre la mesa el 9 de febrero. Anunció que Prasa seguiría al frente del Córdoba CF, aunque sostuvo que esperaría el dinero de Víctor de Aldama, sin perjuicio de que negociaría con otras opciones. Ayer, Salinas certificaba, en declaraciones a Canal Sur Radio, que el empresario es cosa del pasado: «El presidente de Prasa ha dado un paso más, ya definitivo, de no esperar el cumplimiento del acuerdo firmado con el Grupo Signum, del señor De Aldama, y de dar por cerrada la operación».

Entre tanto, el Consejo de Administración del Córdoba quedó reducido a siete personas: José Miguel Salinas, Antonio Prieto, Fernando Peña, Francisco Herrera, Ernesto Hita, Javier Jiménez y Trinidad García.