José Manuel Romo, pregonero de las Glorias
José Manuel Romo, pregonero de las Glorias
Glorias

«Será un pregón participativo, poético, festivo y muy alegre»

José Manuel Romo Madera es el encargado de pronunciar este viernes el pregón de las Glorias en la iglesia de Nuestra Señora de la Merced.

CÁDIZActualizado:

Finalizada la Semana Santa llega el momento de las hermandades de gloria y a su vez uno de los actos más importantes de este tiempo. La iglesia de Nuestra Señora de la Merced acoge este viernes a partir de las 20.00 horas el Pregón de las Glorias que en esta ocasión pronunciará el cofrade gaditano José Manuel Romo Madera. Toma el testigo de José Trigo y encara con ilusión y, como siempre, respeto este momento.

Romo Madera es hermano del Nazareno desde hace cincuenta años. También es hermano desde hace treinta años de la archicofradía de Las Penas e incluso fue máximo responsable de esta corporación. También es presidente de la Asociacion Pregoneros de la Semana Santa y presidentes del Consejo de Hermandades y miembro del Ateneo. En cuestión de pregones es un veterano ya que lleva cerca de sesenta en sus espaldas. «Este no me lo esperaba y cuando me lo dijeron pues sentí mucha alegría». A falta de unos días para vivir esta exaltación el pregonero ya tiene terminado el texto. «Lo he terminado hace muy poco porque tenía muchas cosas y me lo comunicaron en enero pero ya está listo».

En cuanto al contenido, Romo comenta que «a los pregoneros nunca nos gusta decir qué es lo que vamos a decir porque nos gusta la sorpresa. Pero va a ser un pregón muy participativo, muy festivo y va a ir cargado de prosa poética y poesía. Tendrá acompañamiento musical. Es un tipo de pregón que nunca he hecho porque soy de los que entiende que el pregón es un atril, un texto y una persona que lo defienda. Si no tienes ni atril ni texto ni lo defiendes, dedícate a otra cosa». Sobre el por qué del cambio en el estilo el experimentado cofrade comenta que «ha salido así partiendo de la base de que se ha hecho para las Glorias que son las que sustentan la fe y la representación plástica de la Virgen del Niño Jesús porque la Semana Sante es desde que se instaura la última Cena hasta la Resurrección y las Glorias son las que a los capillitas como a mí nos mantienen ese gusanillo que tanto nos gusta. Porque el cofrade es el que escucha una marcha en Semana Santa y en agosto».

José Manuel Romo confirma que todas las hermandades tienen presencia en su escrito. «Van a estar todas las hermandades de gloria, las que no las consideran hermandades de gloria y las que no son hermandades de gloria. Voy a defender a todas por igual».

Esta pasada Cuaresma se cumplían treinta años del primer pregón que Romo Madera pronunció. Fue a la Virgen de Amargura de Puerto Real. En 2010 se encargó de anunciar la Semana Santa de Cádiz. El cofrade reconoce que en todo este tiempo ha pronunciado muchos pregones. «He estado en muchas poblaciones. También en Sevilla, Málaga, Cartagena, Barcelona... Ahora lo pienso más antes de aceptar y alguna vez he tenido que decir que no porque estaba saturado. Es un tiempo que te ocupa y cuesta escribirlo pero a todos les tengo un cariño especial. Fue especial el pregón de mi tierra de Cádiz porque me sentí muy arropado por mis amigos. También el de Amargura de Puerto Real por ser el primero. Tenía menos de treinta años. El del 400 aniversario de la llegada del Nazareno al barrio de Santa María y también los pregones del Rocío porque me siento muy rociero».

El pregonero de las Glorias de 2018 tiene clara cuál es la clave para realizar un buen pregón y aplaude la tendencia de los últimos años que consiste en nombrar a gente de Cádiz. «El mejor pregonero para una imagen determinada es quien vive para esa imagen. Alabo a los que apuestan por pregoneros de esa hermandad y también a los Consejos que apuestan por pregoneros gaditanos. Cuando ya no los haya pues se buscará fuera».

Romo admite la tensión de estos días y cuenta ya las horas para esta cita en la que entran en escena las hermandades de Gloria y apunta que «me suelo poner nervioso tanto cuando escribo como cuando lo doy. Cuando deje de ponerme nervioso no lo haré más, considero que es bueno».