COFRADÍAS

«No entendemos que no podamos llevar el costal por ser mujeres»

Maika Anelo y Andrea de la Flor han quedado excluidas de las cuadrillas en las que salían desde hace años

CÁDIZActualizado:

«El ir debajo del paso es algo que no se puede explicar, la costalería, verte ahí que llevas a la Imagen de tu hermandad, los abrazos de antes y después con los compañeros... se te saltan las lágrimas de la emoción, es algo indescriptible». Para Maika Anelo y Andrea de la Flor su sueño cofrade les llegó hace unos años cuando tuvieron la oportunidad de salir como costaleras. Maika es hermana del Santo Entierro de El Puerto desde que era una niña. Andrea lo es de la Borriquita. Las dos iniciaron su trayectoria como costaleras en la hermandad del Viernes Santo. Tras años de reconocimiento y apoyo ahora les ha tocado vivir algo que no esperaban: la Semana Santa de 2018 de El Puerto no quiere mujeres costaleras y rechaza la existencia de las cuadrillas mixtas que existían hasta ahora.

El camino, truncado por una cuestión de género, lo inició en 2007 Macarena Pulido al ser la primera costalera en El Puerto. «Ella venía de Canarias y allí había cuadrillas mixtas. Pidió salir en el Santo Entierro y entonces se lo permitieron. Ver que cargaba una mujer en mi hermandad de siempre es algo que voy a recordar toda la vida. Al año siguiente ya salí por primera vez de costalera», explica Maika. Desde entonces han vivido jornadas muy bonitas e intensas, llenas de fervor y emoción. Pero los cambios en las capatacías tanto de la cofradía del Domingo de Ramos como del Viernes han provocado esta situación que les deja fuera y que consideran discriminatoria e injusta. «Me sorprende el machismo que hay. Mientras hemos cargado nadie ha dicho nada. Al revés, los compañeros estaban pendientes, en las calles más difíciles nos animaban y nos hemos sentido apoyadas y respaldadas. Hemos estado arriba y ahora hemos caído de un año para otro», asegura Maika, que también reconoce que «desde siempre algunos nos han rechazado pero vamos, eran los menos». El caso es que actualmente ellas no encuentran el apoyo de los que fueron sus compañeros. «Ante esta situación no han dado la cara, a todo el mundo le ha parecido bien. Pensamos que es porque no quieren perder su puesto debajo del paso pero no entendemos por qué no podemos llevar el costal por ser mujeres».

Anelo lamenta no tener ni siquiera el amparo de las juntas de gobierno. «Tuve una reunión con la hermana mayor y con el capataz del Santo Entierro. La junta no se ha pronunciado, solo está a lo que diga el capataz que directamente dijo que no sin contar con nosotros ni para la igualá. Mi marido, que había sido capataz, decidió dimitir y expuso en una carta que no entendía que no pudieran cargar mujeres».

En la Borriquita también se han encontrado con un nuevo capataz que en principio dijo que iba a respetar a la cuadrilla. Sin embargo esto no ha sido así. Tanto Anelo como De la Flor se presentaron a la igualá porque habían recibido un mensaje de la junta de gobierno de la hermandad. Allí la situación fue humillante. «Nos dijo el capataz que la cuadrilla mixta no le gusta y que no cuenta con nosotras. Lo pasamos muy mal porque eso fue delante de todos y allí hay algunos compañeros que están en contra nuestra», explica Andrea de la Flor.

Estas dos portuenses buscan una solución o al menos que alguien reaccione en este sentido ya que ni desde las juntas de gobierno ni desde el Consejo de Hermandades se ha planteado una alternativa. Anelo y De la Flor plantean incluso acudir al obispo para plantearle el problema. Lo cierto es que para ellas esta próxima Semana Santa será muy diferente. «En la calle no creo que lo vea porque es que me voy a poner a llorar allí», concluye Anelo.