OBISPADO

Carta Pastoral de Pascua del obispo de Cádiz

Rafael Zornoza invita en su misiva a vivir en comunicación permanente con el Señor

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Queridos fieles de Cristo, hermanos y amigos diocesanos:

Queridos sacerdotes, religiosos y consagrados, laicos y familias:

Queridos jóvenes y niños:

¡Cristo vive, ha resucitado! ¡Alegrémonos y felicitémonos! “La Resurrección de Jesús es la verdad culminante de nuestra fe en Cristo, como nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica (CCC 683) que nos hace rebosar de gozo. “¡Jesús ha resucitado!. Y esto no es una fantasía; la resurrección de Jesús no es sólo una fiesta con muchas flores. Es mucho más: es el misterio de la piedra que fue descartada y que se convirtió en el fundamento de nuestra existencia. Es este precisamente el anuncio que la Iglesia da al mundo”, acaba de proclamar el Papa Francisco. Nosotros, los cristianos, vivimos esta verdad como el centro de nuestra existencia desde el primer momento de la vida de la Iglesia. Dice San Pablo que “si Cristo no ha resucitado vana es nuestra fe” (1Cor 15,14). Todas nuestras certezas se refieren en último término al misterio Pascual de Cristo, a su muerte y su resurrección, como, por ejemplo, el valor de la santidad, el amor a la Eucaristía, la caridad imprescindible, el valor del martirio, el apostolado y la evangelización. Esta verdad es la única que explica el ser de la Iglesia en medio del mundo y su misión, puesto que es la verdad esencial que proclamamos razonablemente, más aún sabiendo cuántos peligros acechan hoy a esta afirmación en el corazón mismo de los fieles por teorías contrarias a nuestra fe que tienden a vaciar la sustancia de la esperanza cristiana.

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