Sixto Malato, exdirector de la Plataforma Solar de Almería
Sixto Malato, exdirector de la Plataforma Solar de Almería - ABC
INVESTIGACIÓN

Sixto Malato: «En España no hay otro centro que pueda asumir nuestra labor»

Las trabas burocráticas, que frenan la inversión en proyectos de investigación, le han llevado a dimitir como director de la Plataforma Solar de Almería

ALMERÍAActualizado:

Sixto Malato, exdirector de la Plataforma Solar de Almería (PSA), un centro público de investigación de carácter nacional que cuenta con la denominación de ser «una gran instalación científica en Europa». Ubicado junto al Desierto de Tabernas, este centro ha afrontado el boom de la energía solar, apostando por la investigación, pero también luchando contra «la fuga de cerebros» para mantener el nivel alcanzado hasta ahora en Europa y continuar siendo un país puntero en este campo.

La pasada semana Malato dimitió como «jefe» del mayor centro de investigación de energía solar de concentración existente en Europa. La PSA, que depende del Ministerio de Economía, Industria yCompetitividad, está sufriendo las restricciones al gasto impuesta por el Gobierno cebntral para reducir el déficit. Reciben dinero de Europa, pero no lo pueden gastar, los fondos quedan congelados frenando la contratación de investigadores y el desarrollo de proyectos. Una grave situación que hace peligrar este centro, referente mundial en energía termosolar.

- ¿Desde cuándo vienen padeciendo lo que llaman «trabas burocráticas» en la PSA?

–Desde aproximadamente el mes de enero 2016.

-¿Qué es lo que ha dado lugar a esta situación?

–Un cambio en la normativa que rige la gestión de la Plataforma Solar de Almería.

-¿Cuántos proyectos pueden quedarse en el aire?

-No menos de veinte proyectos.

- Advierten de que de continuar de esta manera el 1 de enero de 2018 podrían quedarse fuera de la tarea investigadora alrededor de 14 técnicos, que dependen directamente de proyectos concretos para los que se requiere financiación. ¿Cómo se puede reconducir este problema?

–Con una adecuación de la normativa al carácter de centro de investigación que tiene la PSA. La que rige ahora mismo es la normal en la Administración del Estado. Pero esta no permite la gestión de proyectos financiados con fondos externos a España. Las universidades o centros de investigación de CSIC, ambos estamentos donde se realiza investigación en España con fondos externos tienen una normativa diferente y más adecuada

- Según el director adjunto, ya ha habido otros casos de marcha de investigadores a Alemania, donde se les ofrecen mejores contratos. ¿Cuántos investigadores se han marchado y en cuánto tiempo?

-Todavía no está ocurriendo de manera generalizada. Pero siendo un centro pequeño ya se han ido a trabajar a otros centros unas seis personas en dos años.

- ¿Cómo influye en la operativa diaria su dimisión como director de la planta y la del jefe de la Unidad de Sistemas Solares de Concentración?

–En nada, seguimos realizando nuestra labor, ya que nuestro compromiso es continuar en nuestros puestos mientras se deciden quien nos sustituye.

- ¿Cree que hay quien pueda pensar que tras las dimisiones pueda existir el interés de presionar al Gobierno central para que mejoren sus condiciones económicas?

–El que lo piense se equivoca. Eso no es un tema que esté en discusión. Nuestros salarios de funcionarios públicos son los que son, y no pueden ser otros.

-Aluden a que estas trabas burocráticas no hacen peligrar tanto el funcionamiento diario de la PSA, como sí el liderazgo internacional conseguido. ¿Quién sería el principal beneficiario de esa pérdida de liderazgo?

–Sin duda, otras instituciones de otros países. En España no hay ningún centro que pueda asumir la labor de PSA. Nadie en España cuenta con unas instalaciones como las de PSA.

-Son un referente mundial, pero sin embargo da la sensación de que la gente de a pie desconoce tanto lo que se hace en la PSA como las utilidades de sus investigaciones. ¿Considera que la administración central deberían implicarse más en la difusión de sus logros?

–Sí. Pero esto en todo caso no es la raíz del problema. El problema es que básicamente se nos aplica una legislación no acorde con las necesidades del centro. Legislación, por otro lado, que es diferente a otros centros de investigación españoles con los mismos objetivos que la PSA.