Alfredo Valenzuela
Sevilla, 5 jun (EFE).- El poeta y editor Javier Sánchez Menéndez (Puerto Real, Cádiz, 1964), que ha regresado a la poesía tras quince años de silencio con "Una aproximación al desconcierto (SIM-Libros), ha asegurado a Efe que "escribir poesía exige un proceso de superación constante".
El libro "Una aproximación al desconcierto" está integrado por más de cuarenta poemas, escritos entre 1998 y 2010, y cuando se le pregunta por la razón de tan largo silencio creativo, Sánchez Menéndez contesta con un poema de este libro:
"Costó tanto trabajo / escribir el poema, / y cuesta mientras creo / que lo tengo tan claro. / La idea, el ritmo, la palabra. / Pero sales a golpe de tinta y de sangre."
El volumen también incluye una serie de haikus, entre los cuales el poeta ha elegido uno que plantea un arriesgado efecto visual: "Aquella imagen / de ropa interior negra: / murciélago."
Consultado sobre la poesía actual, Sánchez Menéndez, que también ejerce como editor, ha indicado que "hay buenos poetas, pero el 'marketing' lo generan aquellos que no hacen poesía verdadera ni auténtica", mientras que de la poesía auténtica ha señalado que debe ser "un camino hacia la belleza y el silencio".
"El poeta auténtico no debe hacer experimentos, ni dejarse arrastrar por las corrientes de la vulgaridad; no hay poesía en las nuevas tendencias de la llamada Postpoesía, ni en otros grupos vacíos de contenido y belleza formal", ha añadido.
Sobre su último poemario, Sánchez Menéndez ha señalado que "es un ejercicio lírico desde el centro del alma; mantiene un tono similar y a veces arriesgado; mezcla lo coloquial con lo irracional sin abandonar nunca la forma poética".
De la poesía de Sánchez Menéndez, quien se confiesa un amante de la poesía de Nicanor Parra y de Claudio Rodríguez, se está preparando en la actualidad una antología que será publicada antes de fin de año con el título "Faltan palabras en el diccionario".
Con el título "La vida alrededor" (Isla de Siltolá), Sánchez Menéndez ha publicado recientemente una antología de entradas de su blog, "La vida al filo de la espada", en el que se muestra beligerante con sus principios poéticos: "Una dosis de 'Nocilla' reporta mucha energía pero poca literatura. Además pica los dientes, engorda y te convierte en gili. En 'gilipoeta'".
En esa misma antología de su blog, la entrada titulada "Postpoeta" dice: "La 'Postpoesía' me parece una gilipollez como la copa de un pino. O se es poeta o no se es poeta, pero nunca eres postpoeta'".